"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



martes, 22 de febrero de 2011

Janusz Korczak

Siempre en los conflictos hay ejemplos del bien y del mal. Tras varios post hablando del mal, hoy se va a tratar del BIEN, con mayúsculas. Janusz Korczack es un buen ejemplo.

Nacido en Varsovia, su verdadero nombre era  Henrik Goldsmitz. Era médico, pedagogo, periodista, profesor universitario, escritor. Siempre mostró interés por los niños más desfavorecidos y creó un orfanato en Varsovia.
Janusz Korczak
Memorial que recuerda a Korczak en Treblinka

Cuando los nazis desalojaron el ghetto y el orfanato le ofrecieron quedarse en el mismo. Korczak rehusó. Dijo a sus niños que se vistieran de la mejor manera posible, representaron una obra de teatro (La oficina de Correos, de Rabindranath Tagore), y cantando al frente de ellos los acompaño a la Umschalagplatz (lugar desde dónde los judíos eran conducidos a los trenes) y de allí junto con sus niños fue a Treblinka, donde sufrió el mismo destino que ellos. Esto lo presenció Irena Sendler, una enfermera polaca que es otro ejemplo del BIEN.  Dice Irena Sendler: "Subió al tren por la parte de delante. Llevaba al más pequeño en brazos, y a otro de la mano...Los niños iban vestidos de domingo. Llevaban un uniforme de dril azul. Iban de cuatro en cuatro, a paso ligero, sin detenerse, con dignidad, hacia la plaza de trasbordos: la plaza de la muerte. Y ¿que decía el mundo entonces? ¡El mundo guardaba silencio!...Los niños no sabían nada hasta el momento en que las manos asesinas de los criminales alemanes cerraran las puertas de los vagones con destino a Treblinka. Allí morirían....Los más pequeños aprietan muñecos en sus manitas...Korczak echaba mano de su fantasía para distraer a los niños de aquellas atrocidades. Tenía un gran corazón...Y yo lo vi con mis propios ojos"

Hoy Korczak es un ejemplo del bien. Muchas instituciones y colegios llevan su nombre en todo el mundo. En el memorial de Treblinka no queda nada, sólo bloques de piedra que representan a todos los seres anónimos que perdieron allí su vida. El único bloque que lleva un nombre es el de Janusz Korczak.
Monumento a Korczak en Yad Vashem (Jerusalén)
"Es inadmisible dejar el mundo tal como lo hemos encontrado" Janusz Korczak (1878-1942)

domingo, 6 de febrero de 2011

Holocausto japonés. El escuadrón 731

Este es un episodio tampoco muy conocido sobre la participación de los médicos en crímenes durante la II Guerra Mundial.
Por iniciativa de la Kempeitai (policía secreta japonesa similar a las SS nazis) se crean unas unidades destinadas a la investigación de armas químicas y biológicas. Estas investigaciones se llevaron a cabo en los territorios chinos bajo la ocupación de los japoneses y en zonas con gobierno títere, como Manchuria.
El batallón 731 tenía el eufemista nombre de Laboratorio de Investigación, Prevención Epidémica y Suministro de agua y dado que estuvo camuflado en una serrería, los japoneses llamaban a sus victimas "maruta" o tablones de madera. El responsable de esta unidad era Ishii Shiro.
Shiro Ishii, Jefe del Escuadrón 731
 En torno a 10.000 personas de origen chino, mongol, coreano o ruso fueron sometidas  experimentos con armas biológicas o químicas. También fueron objeto de experimentación prisioneros de guerra, ingleses, australianos y estadounidenses. Se estima en torno a 200.000 las victimas de los diferentes experimentos.
Los experimentos fueron muy parecidos a los realizados por los médicos nazis. La mayoría tenían un fin militar. La realidad siempre supera a la ficción:
  • vivisecciones, extracción de órganos, cirugías innecesarias, amputaciones y reimplantaciones de miembros.
  • exposiciones de los prisioneros a situaciones ambientales extremas: frío, presión, obligarles a beber agua salada, cabinas que giraban constantemente.
  • utilización de prisioneros como blancos humanos.
  • uso de balas contaminadas con gérmenes.
  • infección artificial de heridas.
  • inyección de orina de caballo en los riñones de los prisioneros.
  • infestación de los prisioneros con pulgas para así obtener pulgas transmisoras de enfermedades.
  • irradiación con radiaciones ionizantes.
Asimismo diferentes poblaciones sufrieron: lanzamiento de ropas y comida contaminada con parásitos, bombas que contenían gérmenes como el de la peste, pulgas, y transmisión de tularemia.
Un aspecto peculiar de las acciones del escuadrón 731 ha sido el desconocimiento durante años, así como la "conspiración de silencio" que ha rodeado lo sucedido en China. Se piensa por parte del algunos autores que Estados Unidos renunció a investigar lo sucedido a cambio de conocer y aprovecharse de los conocimientos obtenidos por los médicos japoneses (Nie, J-B. The United States cover-up of Japanese wartime medical atrocities: Complicity committed in the national interest and two proposals for contemporary action. The American Journal of Bioethics, 2006; 6(3), 21-33). Una situación similar a la denominada"operación Paperclip".
Unicamente se realizó un pequeño juicio en Habarovsk, (Siberia) en 1949. Se juzgó a 12 militares y entre los cuales había 8 médicos.
Se ha intentado diferenciar lo realizado por los médicos nazis con lo realizado por el Escuadrón 731. Hay pocas diferencias. Durante años se ha sugerido que en los experimentos japoneses no había el ánimo racista que podría haber en los nazis. Gran error, la Kempeitai era una organización ultranacionalista donde había un credo de superioridad racial y consideraban al pueblo chino como una raza inferior.
Memorial de Harbin

Muchos de los componentes del Escuadrón 731 (el más conocido) y de otras unidades similares alcanzaron después de la guerra reconocimientos y distinciones académicas e investigadoras.
Se adjunta un informe sobre las atrocidades realizadas.

Existen diferentes filmes,  (Tun Fei Mou o Hei Tai Yang 731, o "Los hombres detrás del sol") y otro titulado Philosophy of a knife, ambos realmente "gore" e inadecuados. Publicarlos supondría un desprecio para las victimas y se correría el riesgo de "banalizar el mal".

 Lo realizado por el Escuadrón 731 es otro ejemplo de colaboración de los médicos con el estado utilizando a seres humanos como objetos de experimentación.