"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



viernes, 26 de julio de 2013

Johan Paul Kremer. Un Profesor de Anatomía en Auschwitz.

Johan Paul Kremer fue uno de los médicos de las SS destinado a Auschwitz. Fue el único profesor que prestó sus servicios en dicho campo y el médico de mayor edad conocida.

Kremer, profesor de Anatomía de la Universidad de Münster estaba interesado en los efectos del hambre sobre el hígado así como en la posibilidad de heredar y transmitir defectos adquiridos como los traumatismos.


Al igual que el resto de médicos nazis, encontró en Auschwitz el lugar idóneo para llevar a cabo sus estudios. Miles de personas desprovistas de todo tipo de derechos, sin libertad y en manos de los dueños de la vida y de la muerte. Extraía muestras de hígado, bazo y páncreas.

Fue asimismo testigo de lo que se denominaban eufemisticamente "operaciones especiales" que no eran más que asesinatos masivos mediante el uso del gas Zyklon B o mediante inyecciones intracardíacas de fenol.

En su diario dice:


1.IX. 1942. Acabo de escribir a Berlín para pedir un cinturón de cuero y unos tirantes. He asistido esta tarde a la desinfectación de un bloque con «Ciclon B», para eliminar los piojos.

2.IX.1942. Esta mañana, a las tres, he asistido por primera vez a una
«acción especial». Comparativamente, el infierno de Dante me parece una pura comedía. Por algo se le denomina a Auschwitz «campo de
exterminio».

5.IX. 1942. Acabo de asistir esta tarde a una «acción especial» aplicada a detenidas del campo femenino («musulmanas»), las peores que haya jamás visto. El Dr. Thilo tenía razón esta mañana al decirme que nos encontrábamos en el anus mundi. A las ocho he asistido a una «acción especial» de holandeses. Todo el mundo desea tomar parte en esas acciones a causa de las raciones especiales a las que tienen derecho y que consisten en 1/5 de litro de alcohol, 5 cigarrillos, 100 gramos de salchichón y pan.

6-7.IX. 1942. Hoy, martes, excelente comida: sopa de tomate, medio pollo con patatas y col roja, pastelillos y un magnífico helado de vainilla. Después de la comida he sido presentado a (nombre ilegible). Por cuarta vez, a las ocho de la noche he ido a una «acción especial»...

23.IX. 1942. He asistido durante la noche a las sexta y séptima «acciones especiales». Por la mañana, el Obergruppenführer Pohl ha llegado con su estado mayor a la casa de los Waffen-SS. Cerca de la puerta, el centinela me ha presentado armas. Por la noche a las ocho, cena en casa de los jefes con el general Pohl; un verdadero banquete. Tuvimos tarta de manzana, a voluntad, buen café, una excelente cerveza y pasteles (...).

7.IX. 1942. He asistido a la novena «acción especial». Extranjeros y mujeres.

11.IX. 1942. Hoy, domingo, liebre, un hermoso muslo para comer, con col roja y pudding, todo ello por 1,25 RM.

12.IX.1942. Vacunación contra el tifus. A continuación fiebre durante la

noche, a pesar de lo cual he asistido a una «acción especial» (1.600 personas de Holanda). Escenas terribles cerca del último bunker. Es la décima «acción especial»...

Fuente. 'KL Auschwitz seen by the SS. Rudolf Höss, Pery Broad, Johann Paul Kremer'
Publisher: Auschwitz-Birkenau State Museum, Oświęcim 1998

Fue condenado a muerte y posteriormente le fue conmutada su pena a cadena perpetua.

Y por último un pequeño tributo a las víctimas. La Sinfonía de Gorecki compuesta a partir de unos versos encontrados escritos en la pared de un centro de interrogatorio nazi, dónde una hija le dice a su madre que ya no se verán nunca y que no tenga pena.




miércoles, 24 de julio de 2013

La colección de esqueletos del Dr. August Hirt en la Facultad de Medicina de Estrasburgo

La maldad no conoce límites.

En una entrada anterior se hablaba de la Facultad de Medicina de Posen (actualmente Poznan, en Polonia) dónde al tratarse de un territorio de cultura alemana los nazis establecieron una Universidad del Reich, y se habló del lucrativo negocio que organizaron los Profesores de Anatomía, Voss y Herrlinger.

Una situación parecida: aprovecharse de las personas que estaban en los campos sucedió en Estrasburgo, ciudad fronteriza con Francia y de cultura alemana dónde se estableció otra nueva universidad del Reich.

Dr. August Hirt

El Profesor de Anatomía August Hirt deseaba para su departamento disponer de una colección anatómica de "especimenes" para mostrar a los alumnos la degeneración humana. Y ¿que mayor degeneración que exponer esqueletos de judíos, bolcheviques y eslavos? Para ello solicitó al campo de Auschwitz que enviaran a 119 personas en aceptable estado al campo de Natzweiler Strutof situado en las cercanías de Estrasburgo. Dió normas acerca de cómo debían ser tratados, alimentados, y exterminados con el fin de no estropear la posible colección.

Cartas de Wolfram Sievers, Director de la Oficina para el estudio de la Herencia Alemana al Dr. Brandt.

“Como usted conoce el ReichsFührer SS (Himmler) ha ordenado que el Dr. Hirt pueda obtener todo lo que necesita para su investigación. Para su concreta investigación antropológica él necesita 150 esqueletos de judíos, que deben ser puestos a su disposición desde Auschwitz….”

Testimonio de Josef Kremer, comandante del campo de Natzweiler-Struthof.

“En Agosto de 1943 recibí la orden de aceptar inmediatamente aproximadamente 80 prisioneros desde Auschwitz. La carta llevaba la instrucción de contactar inmediatamente con el Dr. Hirt de la facultad de Medicina de Estrasburgo. Viajé al Instituto de Anatomía en Estrasburgo donde Hirt me informó acerca de la llegada de prisioneros procedentes de Auschwitz con destino a Natzweiler-Struthof. Me dijo también que había que matar a estas personas en la cámara de gas del campo y que sus cuerpos debería ser remitidos al Instituto de Anatomía y ser puestos a su disposición. El Dr. Hirt me entregó una especie de sales y me dijo la dosis que debería utilizar…”

Carta de Wolfram Sievers a Rudolf Brandt

“ De acuerdo con las propuestas….y permisos…, el Dr. Hirt comenzó una colección de esqueletos, pero que no ha podido ser completada…Dada la inversión de tiempo para preparar 80 piezas, Hirt ha hecho una petición de instrucciones, en el caso de que Estrasburgo esté en peligro, con respecto al destino de la colección ubicada ahora en los sotános del Departamento de Anatomía. El puede realizar los procedimientos para quitar de todos los esqueletos las partes blandas y hacer otros procesos para que los restos no sean reconocibles, aunque esto producirá una pérdida de información, dado el valor científico y único de este proyecto, ya que no será posible obtener moldes del los cuerpos. La colección de esqueletos en si misma es algo que no atrae la atención. Los tejidos blandos pueden ser clasificados como restos dejados allí después de que pasara el departamento de ser dirigido por los franceses y destinado a la cremación. Yo le pediría una decisión acerca de los siguientes temas: sí la colección ha de ser protegida de forma adecuada o ha  de ser parcial o totalmente liquidada”.
Firmado Sievers.


Fuente. Strzelecka I. Medical Crimes. The Experiments in Auschwtiz. Colección Voices of Memory 2. Auschwitz-Birkenau State Museum. 

Estas 115 personas fueron exterminadas por gas en Natzweiler y su destino era formar parte de la colección anatómica. La llegada de los aliados impidió configurar dicha colección y Hirt dió normas para que los cadáveres quedaran confundidos entre el resto de las colecciones anatómicas para el estudio de los alumnos de la facultad. Algunos de ellos (46) eran judíos sefardies de Salónica, por tanto de origen español. El resto eran judíos, polacos y asiáticos.


Los rostros nos miran y nos preguntan.

Ellos tuvieron un pasado pero no pudieron tener un futuro.

Hoy en los muros de la Facultad de Medicina se encuentra una placa que recuerda esas atrocidades.


También en Natzweiler hubo 80 republicanos españoles, al igual que en la inmensa mayoría de los campos nazis. Nunca lo olvidemos, también es nuestra Historia.



domingo, 7 de julio de 2013

Los libros de Anatomia (III). Anatomistas y fisiológos. El caso de Herman Stieve

Como se ha comentado anteriormente era tal la cantidad de cadáveres que se pusieron a disposición de los médicos durante el nazismo tanto en Alemania como en zonas ocupadas o anexionadas que muy pocos se pudieron resistir a utilizar a aquel material para diferentes investigaciones.

En general los anatomistas a lo largo de la Historia, han utilizado cadáveres de enfermos fallecidos, de personas no reclamadas o de mendigos. No han tenido en muchas ocasiones la posibilidad de utulizar cadáveres de jóvenes.

El Profesor Herman Stieve, fisiologo y anatomista, investigaba la relación del estress con el ciclo ovárico, menstural y reproductivo de las mujeres. Sus observaciones procedían de un hecho empírico: las gallinas eran incapaces de poner huevos en corrales dónde hubiera habido alguna vez la presencia de un zorro o un gato. El pensó que a las mujeres les podría suceder lo mismo: el estress influiría en los ciclos femeninos. Para ello se utilizaron a presas de la cárcel de Plotzensee (Berlin).


Herman Stieve

Tras la realización de una historia clínica minuciosa que incluía el conocimiento del ciclo menstrual y sus antecedentes médicos y ginecológicos, se les comunicaba que iban a ser ejecutadas. No podremos comprender lo que pasaba por la cabeza de aquellas mujeres y la influencia de dicha noticia, se les retiraba la regla y eran lógica presa de diferentes trastornos. Tras su ejecución Herman Stieve las autopsiaba y examinaba los orgános genitales con el fin de estudiar la influencia del estress en el tamaño y funcionamiento de dichos órganos.

Corte de un ovario de una mujer joven de 22 años de edad que no ha menstruado desde hace 157 días a causa de una "agitación nerviosa"

Ello le permitió a Herman Stieve disponer de una gran casuística y ser reconocido como el padre de dichas observaciones luego corroboradas hasta la saciedad. Pero ¿que sabemos de Herman Stieve? No era un nazi convencido pero dispuso de 179 mujeres a su total albedrío. El se aprovechó de la situación, colaboró con un regimen criminal, no le importó el origen de los cuerpos de las victimas, no puso limites a la investigación.

Las victimas de los experimentos de Stieve eran mujeres jovenes, pertenecientes a la resistencia alemana, a la conocida como Orquesta Roja, alguna de ellas, como Lianne Berkowitz, incluso embarazada (se le permitió dar a luz y luego fue ejecutada y utilizada como material de experimentación).

Otras como Libertas Schultze Boyssen nos han dejado documentos desgarradores. Libertas pide a su madre en su última carta que sus "restos, a ser posible completos" reposen en un lugar soleado y en un paisaje bonito.

En el obituario de Herman Stieve se dijo:

“Para Stieve, el tiempo que le tocó vivir le dio la oportunidad de investigar aspectos relacionados con las glándulas sexuales masculinas y femeninas. Ya en 1918 describió experimentos realizados en 1913 sobre gallinas que llevadas a un laboratorio dejaron de poner huevos, posteriormente se acostumbraron a las jaulas y volvieron a poner huevos. La explicación fue que en 1913 en la cercanía de sus jaulas, aunque no visible, había un zorro y varios gatos. Su presencia perceptible  a través del olor, parecía que amenazaba a las gallinas”.

Lo que llama el redactor del obituario: “el tiempo que le tocó vivir”  permitió a Stieve, estudiar la influencia en la función ovárica de los aspectos psicológicos con mujeres procedentes de Rabensbruck y Plotzensee. Dice:

“ En 1942 tuve la oportunidad de examinar a una mujer que había tenido un sangrado no habitual. Tenía 20 años. Tuvo su primera regla a los 15 años. Sus periodos eran regulares desde entonces cada 28 dias y sin molestias. Tenia relaciones sexuales de forma ocasional y no había evitado quedar embarazada.
Como resultado de una gran excitación nerviosa, dejo de tener el período durante 92 días. Cuando tuvo noticias que nuevamente la preocuparon creyó ó que iba a tener el período y se produjo una hemorragia, pero no fue así, el período no llegó. Más tarde, en 1943, tuve la oportunidad de investigar muchos casos como éste… Tuve muchas oportunidades de observar el efecto de situaciones muy estresantes sobre los orgános sexuales femeninos”


Fuente. Aly G, Chroust P, Pross C. Cleansing the Fatherland. Nazi Medicine and Racial Hygiene. The John Hopkins Universitiy Press. 1994  

Hoy en el Museo de la Resistencia Alemana se pueden contemplar las imagenes de las victinas y las listas con sus datos personales.