"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.




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lunes, 1 de enero de 2018

Tesis doctorales

Para cualquier titulado el poder llegar a hacer y defender su tesis doctoral es un logro muy importante.

Ser doctor en cualquier disciplina significa que se ha alcanzado y demostrado una suficiente madurez investigadora y que tanto se puede ejercer la docencia como la investigación.

Cualquier doctor sabe que su camino hasta llegar a serlo ha estado lleno de sinsabores y de trabajo. Que duda cabe que cualquier tipo de investigación y más sí se lleva a cabo con seres humanos ha de cuidar exquisitamente muchos detalles y cumplir todos las cuestiones éticas que dicta tanto la propia ética como la legislación de cada país. Todos sabemos lo tedioso, pero necesario, que pueden llegar a ser los trámites para poner en marcha cualquier investigación. Evidentemente siempre se nos supone que hay un principio de beneficencia, de no maleficencia y de justicia y que por supuesto el investigador no se va a aprovechar de los datos para su propio beneficio a costa de conculcar los derechos de las personas.

Recientemente, El Pais, se ha hecho eco de una tesis doctoral, realizada a partir de datos obtenidos de tatuajes de prisioneros en  el campo de concentración nazi de Buchenwald. El autor de dicho trabajo, Eric Wagner, trataba de alguna forma de inferir a partir de los tatuajes los posibles rasgos criminales de los "sujetos de experimentación. Parece ser que a partir de sus observaciones ninguno de las personas examinadas sobrevivió y que los tatuajes les fueron arrancados.

Un prisionero de Buchenwald posa para la tesis de Erich Wagner.

Nos puede parecer algo totalmente perverso, pero no es la tesis más perversa realizada por los médicos y enfermeras nazis.

En el campo de Ravensbrück se llevaron a cabo experimentos quirúrgico para ver el mejor método de curar las heridas de guerra. Para ello se tomó a un grupo de mujeres polacas miembros de la Resistencia y los médicos nazis les produjeron artificialmente heridas en las piernas que de alguna forma remedaran las heridas del combate. Periodicamente se las contaminaban con tierra, agua estancada, fragmentos de cristal e incluso orina. Les extirparon los tendones así como fragmentos de hueso. Era tal la dificultad que tenían para andar que lo hacían a saltos y por ello eran llamadas "kaninchen" (conejitos). Una de ellas declaró en el Juicio de Nuremberg contra los médicos en 1947.

Los datos obtenidos de esta forma tan terrible sirvieron para llevar a cabo una tesis doctoral y asi un médico alcanzara el grado de Doctor, Ludwig Stumpfegger.



Ludwig Stumpfegger (centro de la foto)

Memorial a las victimas polacas de los experimentos médicos en Ravensbrück

Otra tesis también que se puede calificar de terrible fue la que llevó a cabo la enfermera Eva Justin. Ella trataba de demostrar la imposibilidad de "reeducar a los hijos nacidos de matrimonios mixtos de gitano y no gitano". Para ello observó de forma sistemática a un grupo de niños en el orfanato de Mulfingen (Saint Josefsplegue). Concluyó su estudio diciendo que eran irrecuperables. Los 44 niños fueron llevados desde el orfanato católico hasta el campo de Auschwitz donde 40 de ellos fueron asesinados en la cámara de gas. Eva Justin con esos datos obtuvo el grado de Doctor.


Eva Justin




Video sobre los niños de Saint Josefsplegue. 

Cualquier investigación ha de incorporar los más altos estandares éticos. Durante el nazismo algunos medicos se aprovecharon de su situación para obtener de forma no ética datos útiles para sus investigaciones. Es otra lección más de esa época oscura. 






miércoles, 10 de junio de 2015

Una médico obtiene su doctorado a los 102 años.

Esta noticia aparentemente nos llamaría la atención por el esfuerzo llevado a cabo por una persona y por el reconocimiento a su labor. Para un médico y para cualquier titulado superior alcanzar el Doctorado y poder ser llamado doctor es un gran honor y la más alta distinción académica. Ser Doctor significa haber podido demostrar ante la comunidad académica una madurez investigadora.

El caso de Ingebort Rapoport, neonatóloga, nos ilustra sobre otro tema de nuestro pasado reciente. Nos referimos al acoso que sufrieron los judíos en la Alemania nazi. Acoso que se cebó especialmente en algunas profesiones, caso de los médicos y de los abogados. A ella se le prohibió defender su tesis doctoral en la Universidad de Hamburgo, simplemente porque era judía.

Sí todas las medidas contra los judíos fueron excluyentes, médicos y abogados judíos las sufrieron con mayor vehemencia. Recordemos que aproximadamente el 16% de todos los médicos alemanes eran judíos, así como el 60% de los médicos berlineses teniendo también una gran presencia en las facultades de medicina alemanas.

Al odio contra el otro, en este caso el judío, se añadieron los intereses de aquellos otros ansiosos en mejorar sus aspiraciones profesionales y docentes que vieron en el nazismo la posibilidad de deshacerse de todos aquellos, en nuestro caso médicos judios, que dificultaban su ascenso profesional.



Ingebort Rapaport a los 102 años
La doctora Ingebort Rapaport es además otro ejemplo de otra intolerancia. Tras emigrar a Estados Unidos desde Alemania tuvo que abandonar dicho país por las ideas socialistas de su marido. Desarrolló toda su carrera en el Hospital berlinés de la Charite.

 

Con la llegada de Hitler al poder fueron expulsados de las facultades de medicina y de derecho los alumnos judíos. Había carteles por las calles alemanas que decían: Evita a los médicos y abogados judíos. Los médicos judíos fueron identificados en los directorios con diferentes marcas (concretamente con el simbolo de dos puntos:). Se obligó a que las recetas de los médicos judíos y los rótulos que indicaban sus consultas estuvieran perfectamente identificados con la Estrella de David.


Praxisschild Dr. F. Neumark

Praxisschild Dr. Martin Rosenberg
Atención es un Judío. Prohibidas las visitas

La cronología de la exclusión de los médicos judios alemanes de la práctica clínica y docente es la siguiente:


Marzo 1933 comienza  el despido médicos judios (Seguridad Social, universidades y centros de investigación).
Marzo 1934. 2600 médicos judios son expulsados . El porcentaje de médicos judios cae del 16% al 11%. 
Mayo 1938. No pueden atender pacientes de la Seguridad Social.
Julio 1938.Pérdida de la licencia para ejercer. No se les permite ser llamados médicos. Solo pueden atender a judíos.



Los médicos judíos fueron acusados de prácticas no profesionales, de asesinar a pacientes, de violar a jovenes, de practicar abortos. Algunos se suicidaron.

Es conocida la imagen del libro antisemita: "El hongo venenoso", en el que se pide a los jóvenes que no acuda a la consulta de los médicos judíos.



En torno a 4500-6000 médicos judíos fueron expulsados de Alemania. Uno de cada cuatro médicos judíos alemanes pereció en el Holocausto.

Para quién desee ampliar información sobre las medidas contra los médicos judios y especialmente contra los pediatras recomiendo el siguiente artículo.