"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



sábado, 13 de marzo de 2010

Los juicios de Nuremberg contra los médicos














Al finalizar la II Guerra Mundial las potencias vencedoras juzgaron en la ciudad de Nuremberg a los dirigenes nazis que fue posible capturar. Entre ellos estaban Rudolf Hess, y Herman Goéring. Probablemente sea menos conocido que hubo otros juicios contra diferentes personas incriminadas en la masacre. El siguiente juicio tras el de los jerarcas nazis se conoce como el juicio contra los médicos. Fueron juzgados veinte médicos y tres auxiliares por: conspiración, crímenes de guerra, crímenes contra la Humanidad (asesinatos, brutalidades, vejaciones, torturas, atrocidades) y pertenencia a una organización delictiva (las SS). Recientemente se ha traducido al castellano, el libro de Vivien Spitz, Doctors from Hell (Vivien Spitz actuó como taquigrafa en dichos juicios). La obra contiene un resumen de las trascripciones de las declaraciones de acusados y testigos. Se describen los experimentos llevados a cabo sobre prisioneros de guerra, judíos, eslavos, y enfermos aquejados de enfermedades avanzadas. Estos experimentos incluyeron exposición a elevada altitud, e inmersión en agua helada hasta que la persona fallecía, o se le reanimaba. El objetivo de estas acciones, llevadas a cabo por Sigmünd Räscher en Dachau, era conocer los mejores métodos para tratar a los aviadores alemanes que eran derribados por los aliados y caían en zonas frías. La relación de otros experimentos es aterradora: inoculación de venenos, tóxicos, gas mostaza, bacilos del tifus, malaria, suero de pacientes de hepatitis, fueron obligados a beber agua salada, se les provocaron heridas que eran infectadas con tierra, trozos de madera o cristal para reproducir las heridas de guerra. Se realizaron amputaciones y secciones de huesos y tendones, experimentos con antibióticos y fármacos coagulantes. Se esterilizó a miles de personas, y se acabó con la vida de enfermos, discapacitados, y portadores de defectos congénitos. Algunos de los esqueletos y los cerebros eran conservados para estudios posteriores. El juicio se saldó con diferentes condenas: sentencia de muerte para cuatro médicos y tres colaboradores, cadena perpetua para cinco imputados y prisión para otros cuatro. Siete acusados fueron declarados inocentes y puestos en libertad. Es llamativo como hubo tan pocos acusados y condenas tan limitadas cuando hay pruebas de la participación activa e incluso entusiasta de muchos profesionales médicos en las atrocidades de la época nazi. Se ha sugerido la existencia de una verdadera conspiración de silencio por parte de la Medicina en la Alemania de la postguerra. Llama la atención en los interrogatorios el absoluto desprecio de los médicos nazis sobre la vida humana. En su alegato final Karl Brandt, médico personal de Hitler y artífice de la T4 Aktion, dice: “Es irrelevante si el experimento se hace con el consentimiento o en contra de la voluntad de la persona interesada (…) La intención es el móvil: la lealtad hacia la comunidad (…) La ética en todas sus formas la decide un orden o la sujeción a una autoridad”. Posteriormente al juicio de los médicos hubo otros: contra juristas, industriales, funcionarios, directivos de empresas químicas como I.G. Farben, y en de los Einsatzgruppen, entre otros. Los Einsatzgruppen eran escuadrones móviles de soldados y policías nazis que llevaron a cabo fusilamientos masivos de judíos en la Europa del Este. Son responsables de la así llamada "Shoah por balas". Probablemente la nueva Bioética tal como la conocemos actualmente nazca de este juicio de Nüremberg contra los médicos y de la Declaración de Helsinki y Convenio de Oviedo.

Vivien Spitz. Doctores del Infierno. Un cruel relato de los experimentos que los nazis practicaron con humanos. Tempus Editorial. Barcelona 2009. 349 p. Ilustrado con fotos originales. Traducido por Victoria Horrillo. 25 €


No hay comentarios:

Publicar un comentario