"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



viernes, 14 de diciembre de 2012

Juicio de Auschwitz. Frankfurt.Las inyecciones de fenol.

Tras la II Guerra Mundial se celebraron muchos juicios contra los implicados en las atrocidades comettidas durante el regimen nazi.
Además hubo juicios contra médicos y enfermeras. El más conocido fue el Juicio de los médicos de Nuremberg, que fue el que se realizó a continuación del celebrado contra los principales jerarcas nazis: Goering, Hess, Kaltenbrunner, y Streicher entre otros.
Un juicio bastante peculiar fue el llevado a cabo entre el 20 de diciembre de 1963 y el 10 de agosto de 1965. Se celebró en Frankfurt, y es conocido como “segundo juicio de Auschwitz”. Allí se juzgó a 22 oficiales de segunda fila de los campos de concentración y exterminio, entre ellos a un farmaceútico, algunos médicos, un dentista y un ayudante médico. Este juicio se llevó a cabo ya con jurisdicción alemana y gracias a la constancia de Fritz Bauer, sobreviviente del Holocausto y Fiscal General en el Estado de Hesse (Fundación Fritz Bauer).

El juicio tuvo una gran proyección mediática y enfrentó a la sociedad alemana con su pasado más reciente y atroz. Se miraron cara a cara perpetradores, y victimas sobrevivientes de los campos. Se escucharon por primera vez testimonios escalofriantes.

A Victor Capesius, farmacéutico, ya le fue dedicada una entrada en este blog.

Otro de los acusados fue un ordenanza médico, Josef Klehr, el cual tenía encomendada la función de administrar inyecciones de fenol intracardiacas con el fin de producir una muerte instantanea a los presos en Auschwitz I. Klehr habla con toda frialdad acerca de su actuación.

Administración de fenol en Auschwitz

Jeringa utilizada para administrar Fenol (Museo de Auschwitz)
Josef Klehr no tenía ningún tipo de cualificación sanitaria. Fue Director del Departamento de Desinfección en Auschwitz. En los procesos de  Frankfurt en 1965 fue sentenciado a cadena perpetua. La corte asumió que el asesinó a miles de victimas, pero sólo pudo probar su culpabilidad en 475 asesinatos.En 1988  fue absuelto y murió ese mismo año.

Josef Klehr.

Testimonio de Josef Klehr, celador-ayudante de los médicos.
            
"El médico del campo era un SS.  Yo tenía que ayudarle en las visitas. El estaba familiarizado con el proceso y tomaba las decisiones rápidamente. El médico decidía si había que admitir a un enfermo en el hospital o había que enviarle para tratamiento especial.

Y ¿Qué era un tratamiento especial?
            Era una inyección, un jeringazo, un tratamiento especial.

¿cómo se hacía?

            Los prisioneros del Bloque 28 eran llevados al bloque 20, donde había una sala de enfermedades infecciosas. Alli esperaban en una sala separada y eran llevados de uno en uno a una habitación concreta. Eran tratados allí. No necesitaban más de 2 cc y caían. Entonces dos prisioneros los llevaban a otra habitación. Cuando todo había acabado eran llevados al crematorio.

            Las inyecciones se hacían en el corazón, en el músculo cardíaco porque las venas estaban colapsadas. Era muy difícil encontrar las venas y había que hacer muchos intentos.

¿Cuántos “tratamientos” aplicaba?
            Yo lo hacía 2 veces a la semana. Habia a veces 15 o 20.
 ¿Cuántos en total?
             Digamos que un total de 40 a la semana, 30, 40.
¿Durante cuantas semanas lo hizo?
            Fui obligado a hacerlo durante 3 meses…."

Irena Strzelecka. Medical Crimes. The Hospitals in Auschwitz. Voices of Memory 3. Auschwitz-Birkenau state Museum in Oswiecim. Oswiecim 2008.

Bloque 20 Auschwitz, lugar donde se administraban las inyecciones de fenol

Placa en Bloque 20 de Auschwitz

Un testigo de los Juicios de Auschwitz fue el escritor y dramaturgo Peter Weiss. El escribió una obra de teatro,  que tituló La Indagación, Oratorio de Auschwitz. Se trata de una obra dura de ver y de representar. Próximamente el grupo de Teatro Efimero Teatro Efimero Teatro representará nuevamente dicha obra en un montaje duro pero necesario (Sala del Arte, antiguo Teatro Chejov, San Cosme y San Damián 3, del 16 al 17 de Enero). Se celebrará también un debate en la sede de Centro Sefarad-Israel (Mayor 69, Madrid)


Video sobre los Juicios de Auschwitz celebrados en Frankfurt


domingo, 2 de diciembre de 2012

DILEMAS MEDICOS EN LOS GUETOS. EL DILEMA DE LA INSULINA DEL GUETO DE VILNA (VILNIUS) LITUANIA.

Los médicos judíos en los guetos tuvieron que tomar decisiones muy complicadas. Recordemos que en los ghettos las condiciones de vida eran muy duras. El frío, el hambre, el hacinamiento, la incomunicación, la desesperanza y el tifus eran los acompañantes de los judíos. No se puede entender la vida en los guetos sin entender las enfermedades que sufrieron los judíos y el papel abnegado de médicos y enfermeras judíos.
Todo eran situaciones que conducían a la muerte. La falta de higiene, y el gran hacinamiento producían brotes de enfermedades como el tifus y la tuberculosis, aunque el peor enemigo era el hambre.
No existe por parte de los historiadores un acuerdo sobre cuáles fueron las causas del establecimiento de los guetos. La invasión de Polonia por parte del Ejército Alemán provocó un gran desplazamiento de población. Había zonas de Polonia con mucha población judía. Tanto los polacos judíos como los católicos fueron desplazados de sus lugares de residencia y llevados a ciertas zonas del centro de Europa. Las tierra que eran obligados a abandonar eran ocupadas por ciudadanos alemanes o por polacos de origen alemán, o de las zonas limítrofes a Alemania, polacos que en función de los movimientos de las fronteras habían sido alemanes o polacos.
Por otro lado se plantea también por parte de los historiadores la dificultad que tenía el ejército alemán para controlar a los miles de judíos. No querían los alemanes dejar a enemigos sueltos en su retaguardia, ya que podrían ejercer algún tipo de resistencia. E incluso se cree que les pudieron aislar en los guetos ya que los nazis pensaban que los judíos eran portadores del tifus “por naturaleza” y que una medida de salud pública era su aislamiento. Otros autores creen que el confinamiento en los guetos era un paso previo a su traslado a Africa, ya que existió el denominado “Plan Madagascar” que consistía en la deportación de todos los judíos a Madagascar. El curso de la guerra y la imposibilidad de controlar a la Armada británica pudo impedir este plan.
Los judíos son llevados a una zona central de Polonia, el denominado “Gobierno General” dirigido con mano más que de hierro por Hans Frank, uno de los líderes nazis que fue juzgado en los Juicios de Núremberg.
Los médicos en los guetos intentaban hacer su trabajo de la mejor manera posible y con todo tipo de limitaciones. Las medicinas eran escasas y tuvieron que tomar decisiones muy delicadas.

Poster en el que mediante juegos se explicaban medidas preventivas para evitar la diseminación de enfermedades en el gueto de Vilna (1941-1942). Museo del Holocausto de Vilna.
Analicemos el dilema del Dr. Avraham Wainrev, médico del gueto de Vilnius (Vilna) en Lituania.
En aquel momento se pensaba que las pastillas de Calcio podrian ser un tratamiento coadyuvante en el tratamiento de la tuberculosis. Dado que no había pastillas de Calcio para todos los pacientes, se celebra un consejo de médicos, rabinos, abogados y autoridades del Judenrat (Consejo Judío). Tras diferentes deliberaciones nadie le dice al Dr. Wainrev que hacer. Unos se escudan en las leyes mosaicas, otros en que no hay leyes, otros en que hay que dejar obrar a la naturaleza y que el médico no es quién para decidir. Ante este dilema el Dr. Wainrev administra la medicación a todos los pacientes hasta que esta se acaba y poco a poco van falleciendo todos los enfermos.
Avraham Weinreb

Al poco tiempo se plantea un problema similar, pero con la insulina. Esta vez el Dr. Wainrev creía que no se debía hacer un reparto igualitario. A diferencia de las pastillas de Calcio, la insulina es imprescindible para los diabéticos y el Dr. Wainrev, no tenía insulina para todos los pacientes. Nuevamente somete su duda a la misma comisión y obtiene las mismas respuestas: No hay precedentes…No dar medicación a los pacientes es hacer medicina nazi…“¿De que han pecado tus pacientes para que tu los juzgues a la vida o la muerte?” “¿Quien te dio a ti la autorización?”

Finalmente, solo, el Dr. Wainrev tomo la decisión que que ya tenía pensada atendiendose sólo a criterios médicos, unicamente facilitó la medicación a aquellos pacientes que tenían mejores posibilidades de sobrevivir. Dice “Cuando se acabaron las dosis de de Insulina y no quedó más para administrar, comenzaron a morir los pacientes, uno tras otro, y sin poder ayudarles, solo se oía el grito de la desesperación. Entonces pensé que la decisión ética que asumí, no fue la correcta. No se que otra opción quedaba en mis manos. La postura Ética religiosa de que el hombre no puede y no debe intervenir acerca de quien vivirá y quien no, es totalmente verdadera y asumible en un mundo donde hay ética y justicia. Pero en la realidad terrible del Guetto, esa visión es como una imagen del mas allá, que ya no existe y que no volverá”.
El Dr. Wainrev tomó una decisión ética complicada. Pero probablemente no podía tomar otra. En un mundo con reglas y con respeto a todos puede ser fácil juzgarle, pero la vida y la muerte en guetos y campos no estaban sujetas a las leyes de la normalidad.
Hospital del Ghetto de Vilna en la actualidad 
Entrada al Hospital del Ghetto de Vilna
Analicemos este hecho a la luz de la situación económica en que vivimos. ¿Quiénes somos los médicos para limitar cuidados a los enfermos? ¿Qué se está buscando con las medidas privatizadoras? ¿Qué se quiere decir con la búsqueda de la eficiencia? ¿Nos obligan a los médicos a erigirnos en dueños de la vida y de la muerte? ¿Se buscará con las privatizaciones atender a pacientes rentables con problemas leves y poco complejos? ¿Quién atenderá a los más enfermos? ¿Hay que racionalizar tratamientos médicos o quirúrgicos? ¿Quiénes somos los médicos para decidirlo? Y sobre todo ¿quiénes son ellos para mandarlo? Y por último ¿hay que obedecer siempre?

Calle dónde estába ubicado el Hospital del Gueto de Vilna.
Imagenes de Vilna, la llamada Jerusalén de Lituania, una vida judía que desapareció. El fondo musical es la Canción de los Partisanos.