"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.




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sábado, 22 de septiembre de 2018

Cartas de Berlín. La historia de Elise y Otto Hampel.

En muchas ocasiones cuando se conoce la barbarie en la que cayó la sociedad alemana entre 1933 y 1945 uno se pregunta sí alguien se resistió al nazismo.

Hay que recordar que la apertura de los primeros campos de concentración nazis fue en 1933 y que a dichos campos se llevó a todas aquellas personas que podían suponer un riesgo para el III Reich: socialistas, comunistas, masones, sindicalistas, homosexuales, gitanos....No se les encarcelaba por lo que hubieran hecho sino "por lo que pudieran llegar a hacer". Era la llamada por los nazis "custodia protectora" eufemismo para denominar el encarcelamiento de todos los posibles opositores.

Pero sí, sí hubo resistencia. Resistencia desde la iglesia católica y protestante, resistencia desde el ejército, resistencia desde las organizaciones juveniles, resistencia desde la universidad (recordemos la organización denominada La Rosa Blanca), resistencia desde el clandestino Partido Comunista (La Orquesta Roja) o del Círculo de Kresisau.

Todos sabían que se jugaban la vida como el matrimonio Hampel, formado por Elise y Otto.
Ellos totalmente indignados tras conocer la muerte del joven hermano de Elise durante la invasión de Francia decidieron llevar a cabo una acción de protesta que puede parecer simple o poco útil y que era el redactar tarjetas postales con mensajes que llamaban a oponerse a Hitler. Las tarjetas eran dejadas en lugares públicos de Berlín. Llegaron a escribir más de 200 postales,







Ambos fueron detenidos y ejecutados en la cárcel de Plötzensee, lugar dónde se ejecutaba a los opositores. Alli fueron asesinadas 2891 personas.

Su historia fue la base para la obra del escritor Hans Fallada titulada "Sólo en Berlín". Asimismo se ha estrenado una película basada en dicha obra titulada en español, Cartas de Berlín. La película protagonizada por Emma Thomson, Brendan Gleeson y Daniel Brühl recoge muy fielmente el ambiente del Berlin nazi y los esfuerzos de los Hampel.



Una placa en Berlin recuerda el lugar dónde vivian los Hampel.



Hoy la cárcel de Plötzensee acoge un memorial a las victimas del nazismo, principalmente alemanes opositores.


Los cuerpos de muchas mujeres ejecutadas en Plötzensee como la misma Elise Hampel, fueron utilizados por el Dr. Herman Stieve,  profesor de Anatomía en la facultad de Medicine de Charité para estudiar la influencia del estres en la función ovárica y reproductiva.

Lianne Berkowitz fue otra de las mujeres opositoras asesinadas en Plötzensee y cuyo cuerpo utilizado  por Herman Stieve, con la particularidad de que Liane cuando fue detenida estaba embarazada. Los nazis esperaron a que diera a luz y luego tas quitarle a su hijo fue asesinada.



Hoy una placa en la Universidad Humboldt la recuerda, así como al Dr. Grosscurth, a quién dedicamos otra entrada de este blog.






sábado, 8 de septiembre de 2018

El campo nazi de Natzweiler-Struthof

El campo nazi de Natzweiler.Struthof es otro de esos lugares sobrecogedores que nos recuerdan la barbarie.

Situado a 60 kilómetros de Estrasburgo en territorio francés anexionado por los nazis ocupaba unas antiguas instalaciones para la práctica del ski. Se trataba de un campo de extrema dureza destinado a aquellos denominados en la terminología nazi como NN (Nacht und Nebel, noche y niebla, esto es, destinados a desaparecer). En sus cercanías se había descubierto una veta de granito rojo y ello posibilitó el establecimiento del campo cercano a dicha cantera.





Albergó 52000 personas entre prisioneros de guerra y deportados de toda Europa, homosexuales, testigos de Jehová y gitanos, incluso a 80 republicanos españoles deportados. De todos ellos murieron alli 22000.

Tenía como todos los campos su propio crematorio y cámara de gas. Esta se ubica a escasos 4 kilómetros del campo principal en un barracón aislado.

Natzweiler fue un lugar de atroces experimentos médicos. El Dr. Bickenbach utilizó a gitanos para probar la "eficacia" y las secuelas de fosgeno, un gas de guerra. El Dr Haagen, candidato al Premio Nobel por el descubrimiento de una vacuna contra el tifus, experimentó nuevos métodos de inmunización con prisioneros del campo.

No obstante las atrocidades médicas más conocidas cometidas en Natzweiler son las llevadas a cabo por el Dr. August Hirt, del cual nos hemos ocupado en otro post de este blog.

El Dr. Hirt, profesor de Anatomía de la Universidad de Estrasburgo, trataba de crear una colección de esqueletos prototípicos de la "degeneración racial"  según la ideología nazi. Judios, comunistas, en su opinión tenían caracteristicas fisicas concretas dignas de estudio. Para ello se seleccionó en Auschwitz a una serie de personas (judios, comunistas) con unos rasgos fisicos precisos y en buen estado de salud. Se les alimentó correctamente y les trasladó al campo de Natzweiler. Allí  fueron asesinados y sus cuerpos fueron llevados a la facultad de Medicina de Estrasburgo para ser conservados y preparados para su estudio.

Resultado de imagen de DR AUGUST HIRT
Dr. August Hirt

La llegada de las tropas aliadas impidió que se llevaran a cabo esas preparaciones  y los cuerpos desmembrados permanecieron durante años en la propia facultad sin saber su origen. El trabajo infatigable de ciertos estudiosos e investigadores ha arrojado luz sobre el nombre de estas 86 personas.




Eran judíos que procedían de toda Europa, desde Noruega hasta Grecia, algunos de ellos con apellidos sefardies (judios españoles) e ilustran la dimensión del  exterminio masivo de los judíos europeos.

Hoy una placa recuerda en la cámara de gas a judíos y gitanos victimas de los experimentos médicos nazis.



Nuevamente unos usos perversos de los conocimientos médicos, la utilización de las personas como si de animales de experimentación se tratara y nuevamente otro hecho que nos avergüenza.

domingo, 3 de julio de 2016

Ha fallecido Elie Wiesel

Elie Wiesel, sobreviviente del Holocausto, sobreviviente de los campos de Auschwitz y Buchenwald y de las marchas de la muerte ha fallecido hoy.

Ellie Wiesel, ganador del Premio Nobel de la Paz, nos ha acompañado desde hace varios años.



Sus libros, sobre todo La Noche, forman parte del legado necesario para poder conocer el Holocausto.



Sus frases siempre estarán con nosotros:

"Lo contrario del amor no es el odio, es la indiferencia.
Lo contrario de la belleza no es la fealdad, es la indiferencia.
Lo contrario de la fe no es la herejía, es la indiferencia.
Y lo contrario de la vida no es la muerte, sino la indiferencia entre la vida y la muerte"

"Quién conoce a un testigo se convierte en testigo"

Hace pocos años Ellie Wiesel publicó un artículo en el New England Journal of Medicine, que debería ser de lectura obligada para todos los médicos. En dicho artículo, Wiesel hacía un recorrido sobre el papel jugado por los médicos nazis en el Holocausto y hacia una llamada desesperada hacia la humanización de la Medicina.

El artículo comenzaba diciendo: "Durante el período del siglo pasado que yo llamo La Noche, en algunos lugares no se practicó la Medicina para curar ni consolar, se practicó para hacer el mal y para procurar dolor". Finalizaba Ellie Wiesel con un canto a la esperanza: "Cuando pienso en los médicos nazis, pierdo toda la esperanza, para poder recuperarla pienso en los otros médicos, los médicos victimas (que padecieron persecución, sufrimiento y cautiverio en los campos) y veo sus miradas brillantes y sus caras manchadas de ceniza".



Descanse en paz.



viernes, 25 de septiembre de 2015

Dina Babbitt. Una pintora en Auschwitz.

Dina Babbit fue una artista judía que fue deportada al campo de Auschwitz. Nació en Brno, Checoslovaquia, y falleció en 2009 en Estados Unidos.

Antes de la guerra quedó totalmente impresionada cuando pudo ver en el cine la película Blancanieves de Walt Disney.

A su llegada a Auschwitz y conmocionada por el sufrimiento de los niños decide pintar en las paredes de aquellos barracones algunas escenas que recordaba de la película.

Cuando el Dr. Mengele conoció su habilidad para pintar la empleó para que hiciera retratos a los gitanos que estaban prisioneros en Auschwitz. Mengele decía que la imagen fotográfica no podía captar los matices del color de la piel de los gitanos "mischlinge" (mixtos).

Dina Babbitt.jpg



Gracias a su arte se pudo salvar y reconstruyó su vida en Estados Unidos, llegandose a casar con uno de los dibujantes que trabajaba en Disney, precisamente el creador de Goofy y uno de los ilustradores de Blancanieves.

Hoy sus dibujos cuelgan en las paredes del bloque de Auschwitz dónde está ubicada la exposición de los gitanos.

¿Quien debe ser el propietario de los dibujos? La familia de Dina Babbit y muchas organizaciones han pedido que se reconozca la propiedad de sus obras.

A continuación se muestra una novela gráfica sobre la vida de Dina Babbitt o Dina Gottliebova.


domingo, 22 de junio de 2014

La familia Ovitz. Los enanos de Auschwitz

Hemos comentado en diferentes ocasiones en este blog acerca de la obsesión del nazismo por alcanzar una raza pura y de como la Medicina se convierte en el brazo ejecutor de los objetivos del estado nacionalsocialista.

Judíos, gitanos, personas con discapacidades, homosexuales son todos vistos como unos elementos capaces de hacer que degenere la raza aria.

Curiosamente hubo un pequeño grupo de personas a los que su "diferencia" les hizo sobrevivir. Nos referimos a los enanos que fueron victimas de los experimentos de Josef Mengele.

Familia Ovitz

Cuando a partir de 1942 los nazis deciden llevar a su último término la así llamada Solución Final al Problema Judio, que no era otra cosa que el eufemismo que identificaba al exterminio masivo e industrial de los judíos, noche y dia trenes llegaban a los campos de la muerte desde todos los rincones de Europa.


Alli, en la rampa de Auschwitz, los médicos hacían la selección. Mujeres, hombres de edad avanzada, niños, o personas con aspecto no saludable eran llevadas a la cámara de gas. Hombres y mujeres jóvenes eran destinados al trabajo esclavo. Los soldados que estaban en la rampa tenían la instrucción de localizar a personas que tuvieran algún defecto o anormalidad concreta para ser utilizados en experimentos médicos. Así, recorrían los andenes gritando: ¡¡Gemelos, enanos!!. El viernes 19 de mayo de 1944 fue un día de suerte para Mengele. En el tren llegó la familia Ovitz, formada por 7 enanos que se dedicaban al mundo del espectáculo.

Ser diferentes les salvó. No podían realizar ningún trabajo, pero eran útiles para los experimentos de Mengele.

La Familia Ovitz procedia de un pueblo hungaro llamado Rozavlea (actualmente pertenece a Rumania). Eran judíos religiosos y formaban una troupe que se ganaba la vida actuando en teatros. Alcanzaron una gran fama por sus actuaciones.

Pero sufrieron lo mismo que el resto de judíos: imposibilidad de trabajar, exclusión social, ser obligados a llevar una estrella, ser confinados en un gueto (Maramures 1944) y por último el traslado a un campo de exterminio.

Los Ovitz dejando el gueto, camino a Auschwitz

Tras su llegada a Auschwitz comenzaron a ser objeto de diferentes experimentos: inyecciones de sustancias en los ojos que les dejaban temporalmente ciegos, extracciones de sangre que les debilitaban, administración intravenosa de sustancias desconocidas, mediciones, radiografías, arrancamiento de pestañas, cejas....

Perla Ovitz nos dice:

“Cada pocos días los médicos nos sacaban sangre. Desde la noche antes no podíamos comer. Era una jeringa muy grande, y era enorme la cantidad de sangre que nos sacaban. Nos quedábamos exhaustos porque ya estábamos muy débiles y hambrientos.  Eso no detenía a Mengele. Él tenía que acostarnos y cuando nos recobrábamos nos sacaban sangre otra vez. Los médicos y las enfermeras eran también prisioneros y no intentaban evitarnos el dolor. Nos pinchaban sin cuidado. A menudo nos sentíamos mareados y vomitábamos mucho. Cuando volvimos al barracón nos derrumbábamos en las literas pero antes de recuperarnos nuevamente éramos llamados para una nueva extracción.
El Dr. Mengele nunca nos pegaba, chillaba o insultaba. Todos sabíamos que él era despiadado y capaz de los comportamientos más sádicos…Pero a pesar de todo cuando iba a nuestra habitación cambiaba de conducta, se calmaba llegando a ser una persona amable. Cuando estaba de buen humor la gente decía: va a ver a los enanos…Era una bestia amable. Nosotros siempre nos preguntábamos como un hombre como él podía haber llegado a ser un nazi… A menudo decía: con vosotros tengo trabajo para 20 años.

No sé qué experimentos médicos concretos hicieron con nosotros…A menudo nos ponían unas gotas en los ojos que nos dejaba ciegos casi todo el día. Nos ponían inyecciones en los oídos y en casi todos los órganos…”




Petición de análisis de sangre de los hermanos Ovitz firmada por Mengele

Llegaron incluso a ser expuestos desnudos y se les filmó delante de todos lo oficiales nazis con motivo de una celebración.

Mengele para ellos era una figura contradictoria. Conocían y eran víctimas de su perversidad, pero a la vez le estaban en cierto modo agradecidos porque les mantenía con vida. La familia Ovitz pensaba que viviría ya que Mengele les decía que tenía trabajo con ellos para veinte años. Había incluso quién decía que cuando Mengele estaba con "sus enanos" tenía mejor humor.

Otros no tuvieron la misma suerte. Otro enano, Alexander Katan, holandés, erudito, políglota, economista, empresario, preso número 13992 del campo de Mauthausen (Austria), fue objeto de experimentos médicos y cuando ya no fue útil, fue asesinado con una inyección letal el 27 d enero de 1943, por el Dr. Karl Gross. Su esqueleto fue preservado y enviado a la Facultad de Medicina de Graz. Su imagen y sus radiografías estuvieron expuestas en el Museo del campo de Mauthausen. Una acción internacional llevada a cabo por su hijo y por el Gobierno Holandés consiguieron la retirada de dichas imágenes. No obstante la universidad de Graz no ha sido capaz de dar información acerca del paradero del esqueleto de Alexander Katan. No obstante la lucha de su hijo continúa.

Alexander Katan con su familia

Alexander Katan con su hijo
Alexander Katan en el campo de Mauthausen (Austria)

En un mundo que buscaba la uniformidad, la perfección y que trataba de extirpar los defectos de cualquier tipo, la diferencia de los Ovitz les salvó la vida. Es la venganza de los débiles (?) contra los fuertes, éstos desaparecieron y quedaron los "otros" los que teoricamente iban a desaparecer.

Información extraída de la obra: Giants. The Dwarfs of Auschwitz. Yheuda Koren. Eilat Negev.




Desde el punto de vista médico, la familia Orvitz sufría de seudoacondroplasia. La seudoacondroplasia es una enfermedad que se hereda de forma autosómica dominante. Aparece en 1/60000 nacimientos. Como rasgos más importantes tiene que la cabeza, tronco y orgános internos son de tamaño habitual, pero los brazos y las piernas son cortas. El defecto genético se identificó en 1995 por la profesora Jacqueline Hecht.
En el 80% de los casos el defecto aparece por una mutación genética no por  herencia. No obstante un descendiente de una persona acondroplásica y de otra de talla habitual tiene un 50% de posibilidades de nacer con seudoacondroplasia.

sábado, 17 de mayo de 2014

Un nuevo libro sobre los españoles en los campos nazis.

El libro al que en esta ocasión quiero hacer referencia no es un libro sobre Medicina y Holocausto. Se trata de una obra que recoge los testimonios de los últimos españoles sobrevivientes de los campos nazis.

Se trata del libro: Vivos en el averno nazi, de Montserrat Llor (Crítica 2014).


Aunque todavía no es un hecho muy conocido por la sociedad española que aproximadamente 10000 españoles compartieron el destino de judios, gitanos, asociales, y homosexuales en los campos nazis, libros como éste nos ayudan a todos a conocer nuestro pasado como españoles y como europeos.

El libro recoge testimonios de españoles que fueron deportados por los nazis a los campos de Ravensbrück, y sobre todo a Mauthausen, "el campo de los españoles".


Podemos leer en los testimonios el sufrimiento, el dolor, la enfermedad, los castigos, el hambre, el trabajo esclavo y extenuante, el frío, la desesperanza, pero también la resistencia y el deseo de poder sobrevivir para poder contarlo y que el mundo conociera el terror de los campos de concentración y exterminio.

Gracias a la resistencia de los españoles, su tenacidad y organización se pudieron sacar del campo muchas fotografías que fueron una prueba irrefutable sobre la actuación de los nazis. Estas pruebas se presentaron en el Juicio de Nüremberg contra los criminales nazis, actuando como testigo Francisco Boix, fotógrafo del campo, y único español que declaró en los juicios.

Entre los 20 testimonios del libro podemos leer como los médicos experimentaban con los prisioneros, incluso con los españoles (ver la entrada de este blog sobre Marcelino Bilbao). Se puede también leer cómo los médicos administraban inyecciones letales de benzol en el corazón a aquellos que ya no podían aguantar aquel infierno, o cómo algunos españoles prisioneros en Mauthausen fueron asesinados mediante envenenamiento con gas en el cercano castillo de Hartheim (ver entrada sobre Hartheim en este blog), uno de los lugares dónde se asesinaron a miles de enfermos alemanes (discapacitados, enfermos psíquicos).

Marcelino Bilbao último sobreviviente de experimentos médicos nazis

Prisioneras como Neus Catalá o Lise London cuentan como ellas vieron los resultados de los experimentos que hicieron los médicos nazis en el campo de Ravensbrück "el campo de las mujeres". Allí los cirujanos extirparon huesos y tendones a las prisioneras polacas. Les producían de forma artificial graves heridas y no permitian que estas se curaran, les echaban en las heridas: tierra, restos de cristal, madera o agua estancada, en un intento de reproducir las heridas de guerra y estudiar los diferentes métodos de curación. Eran llamadas las "petit lapin" (conejitos)  ya que al tener seccionados los tendones de las piernas no podían andar correctamente y lo hacían a saltos.

Libros como éste nos ayudan a conocer nuestra historia y a construir el futuro sin olvidar nuestro pasado más reciente.


Recientemente se ha estrenado una obra de teatro que bajo el título de Triángulo Azul (ver video) pone delante de nuestros ojos el sufrimiento de los españoles en el campo de Mauthausen.