"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.




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miércoles, 14 de mayo de 2014

La investigación del Hambre en el gueto de Varsovia.

En las últimas entradas del blog hemos hablado acerca de las condiciones de vida tan trágicas que sufrieron los judíos en el gueto de Varsovia.

Hubo quién no se desesperó y siguió haciendo lo que debía de hacer. Médicos y enfermeras nos dieron un ejemplo, no se rindieron.

En el gueto funcionó una facultad de Medicina y una escuela de Enfermería. Las autoridades judias del gueto organizaron los servicios sanitarios: hospitales, consultorios, orfanatos y servicios mortuorios.

Algunos médicos previeron su fin: sabían que iban a morir y decidieron dejarnos una prueba de sus resistencia. Investigaron sobre el problema de salud que sufrían con más frecuencia sus pacientes: el hambre. Por primera vez, y probablemente por última, investigadores e investigados sufrían el mismo problema, el hambre.

El estudio pionero en su tiempo y todavía no superado, es un ejemplo de rigor científico y sobre todo de resistencia. Utilizaron todos los pocos medios que tenían a su disposición.

Participaron de la investigación 28 médicos, que analizaron las consecuencias del hambre en el ser humano. A veces los “pacientes” recibían por su participación una rodaja de pan. Recordemos que la dieta media de los habitantes del gueto era de 186 calorías por día.



La investigación fue realizada según todos los criterios profesionales empíricos y cualitativos. Como grupo de control fueron utilizados voluntarios que ayudados por los organizadores del contrabando en el Gueto, tenían suficiente alimentos.



Los temas estudiados fueron la anatomía y la patología del hambre, la influencia del hambre al desarrollo del metabolismo de los niños y los adultos, su repercusión en los ojos, y en el aparato circulatorio y digestivo.



En los niños se examinaron tanto aspectos clínicos como los cambios en metabolismo, hematológicos, anatómicos y oftalmológicos. También se practicaron 3.658 autopsias, lo que normalmente no se practicaba en el Gueto. La Dra. Hana Braude-Heller, investigo la influencia del hambre en los niños. El Dr. Emil Apfelbaum investigo acerca de la influencia del hambre en el sistema sanguíneo circulatorio. El Dr. Sheinman sobre la sangre. La investigación comenzó en Febrero de 1942 y fue interrumpida en el verano de 1943, debido a la deportación de la mayoría de los judíos del Gueto de Varsovia al campo de exterminio Treblinka (se incluía un gran número de médicos).

 El Dr. Israel Milejkowski, en el prólogo del informe dice lo siguiente:

“La tragedia es imponente y nuestro idioma es demasiado humilde para describir la crueldad y la infinidad de nuestra desgracia y nuestra tragedia. La búsqueda de palabras es una tortura. El síntoma del hambre dejo su huella en las calles del gueto con cientos de cadáveres cubiertos con papel periódico. También los médicos sufrían de hambre constante y a pesar de ello no irrumpieron su trabajo de investigación por un solo momento. El objetivo de los nazis era claro: La eliminación a través del hambre. Este fue el peor enemigo dentro del Gueto.Mis últimas palabras, las dedico en su honor a ustedes, los médicos judíos del Gueto.

¿Qué puedo decirles, mis amados colegas y compañeros de sufrimiento?

Ustedes son sin duda parte de todos nosotros. La esclavitud, el hambre, las deportaciones y la muerte en nuestro gueto – son también el destino de ustedes.

Finaliza el Dr . Milejoswski con una frase que es todo un canto a la resistencia  y a los valores de los profesionales:

Ustedes, por medio de su trabajo, pueden dar a los asesinos la única respuesta: “Non Omnis Moriar” (No moriré completamente).




La Escuela de Enfermeria del Gueto de Varsovia.

Como comentamos en otra entrada en condiciones tan trágicas como las que sufrían los judíos en el gueto de Varsovia hubo quién no se resignó y siguió haciendo su trabajo.

Al igual que funcionó una facultad de medicina clandestina en el gueto de Varsovia, también existió una escuela de Enfermería. A diferencia de la facultad de medicina, la escuela de Enfermería fue la única institución educativa dentro del gueto que fue permitida por los nazis.

Luba Bielicka Blum, socialista y judía, fue su directora y tuvo que tomar decisiones muy complicadas. Cuando los nazis comienzan a vaciar el gueto de Varsovia y a trasladar a los judíos a los campos de exterminio exigen cuotas diarias de personas. Luba Blum tiene que facilitar nombres de alumnas que serían enviadas a los campos de exterminio. Ante tal dilema decide hacer un examen y las alumnas que obtuvieran peores notas eran las destinadas al traslado a los campos. Ella pregunta en el examen sobre la cardiopatía isquémica.

Luba Blum con su marido (Archivo Yad Vashem)

Cuando los nazis evacuan definitivamente el gueto y asesinan a todos los pacientes de los hospitales, Luba Blum consigue esconderse y poder pasar a la zona no judía.

Tras las guerra es nombrada directora de una casa de acogida de huerfanos en Otwock. Posteriormente vuelve a Varsovia donde nuevamente colabora en la apertura de la escuela de Enfermería. Recibió la medalla Florence Nightingale en 1966. Falleció en Varsovia en 1973.

Tumba de Luba Blum en el cementerio de Okopowa. Varsovia (Archivo Yad Vashem)

Placa que recuerda a Luba Blum en Varsovia

martes, 6 de mayo de 2014

La Facultad de Medicina clandestina del Gueto de Varsovia

Vivimos momentos de crisis y las quejas son constantes. Hay desilusión, apatía, tristeza y falta de horizontes e ilusiones.

En el ámbito sanitario sólo se habla de crisis, de desmotivación, de recortes......de problemas, pero a veces ese ruido no deja oír lo verdaderamente importante que es la labor que médicos y enfermeras tienen que hacer con los pacientes.

En las próximas entradas de este blog vamos a hablar de una verdadera crisis de subsistencia y de un verdadero estar entre la vida y la muerte, y cómo algunos hicieron abstracción de todo ello e hicieron lo que sabían y lo que tenían que hacer.

Cuando los nazis invaden Polonia en 1939 se producen grandes movimientos y desplazamientos de población. Parte de las zonas polacas ocupadas son repobladas con alemanes. El número de judíos existente en Polonia superaba con creces a las previsiones de los alemanes. Miles de judíos fueron asesinados a cargo de los escuadrones de la muerte (Einstazgrüppen), pero a pesar de ello, el problema judío superaba a los nazis.

Se decide la creación de guetos en las principales ciudades polacas. Los guetos no eran zona donde vivieran anteriormente los judíos, sino que los alemanes deciden de forma arbitraria que zona de la ciudad se convertirá en un gueto. Hay muchas teorias que intentan explicar el origen de los guetos: desde concentrar a la población judía en espera de crear una gran "reserva" en Lublin, o ser un destino temporal hasta su traslado definitivo a la isla de Madagascar. Otras teorías más prácticas aluden a la necesidad de controlar a una población "enemiga", sin olvidar cosas tan peregrinas como creer que los judíos eran portadores naturales del tifus, aunque lo sufrían en menor frecuencia que el resto de la población. Aislarles era una forma de establecer un cordón epidemiológico.

El judio "portador de tifus"
En 1940 se crea el primer gueto judío en la ciudad de Lodz. Llegó a haber más de 400 guetos. Concretamente el gueto de Varsovia llegó a albergar más de 400000 personas en un espacio reducido. El hacinamiento (5-6 personas por ventana), el frío, el hambre (la dieta diaria era de 186 calorías por persona) hizo el resto. Apareció entonces la tuberculosis, y el tifus dando la razón a los alemanes: efectivamente, decían éstos, los judíos eran portadores del tifus, olvidando que eran las condiciones de gueto las que habían propiciado las epidemias. A pesar de todo y en esa verdadera crisis vital, los suicidios fueron menos frecuentes. Los judíos a pesar de que no podían entrar ni salir eran obligados a llevar un brazalete blanco con la Estrella de David.

Hacinamiento. 7,5 personas por metro cuadrado

Todos los colegios y universidades en Polonia fueron cerrados. ¿Para que los miembros de una raza inferior, polacos o judios, infrahombres, necesitaban estudiar?

La gente moria en la calle......y la vida seguía, ¿que hacer?. Los médicos y las enfermeras siguieron haciendo su trabajo y con una gran penuria de medios funcionaron clínicas, hospitales, y orfanatos.

Pero muchos no se desanimaron e hicieron lo que tenían que hacer. Basandose en el miedo cerval que tenían los alemanes al tifus, un grupo de médicos dijeron que iban a dar una especie de clases para prevenir las epidemias. La realidad era otra: consiguieron crear una facultad de medicina clandestina en el gueto de Varsovia.

Este era el anuncio de las teóricas clases para prevenir epidemias.



Las clases se impartían en un antiguo edificio. Los alumnos judíos tenían que cruzar las murallas del gueto y eran objeto de burla por parte de la policía polaca o el ejercito alemán. Algunas alumnas de Medicina llegaron a ser violadas. Pero no se rindieron, siguieron estudiando a la luz de lámparas de carburo, compartiendo los escasos libros que se pasaban de contrabando al gueto.
Única imagen que se conoce de una estudiante de la Facultad de Medicina clandestina

El plan de estudios en nada se diferenciaba al de una facultad actual: período preclínico y periodo clinico, prácticas clandestinas en consultas y hospitales. Incluso los exámenes estaban reconocidos por la Facultad de Medicina de Varsovia, habilitando a médicos del gueto judío con el fin de que los exámenes fueran validos.

La facultad funcionó desde mayo de 1941 hasta julio de 1942. Llegó a tener 500 alumnos. Consiguieron sobrevivir 50 alumnos, y 8 completaron estudios de medicina

Un estudiante de Medicina, Marek Edelman fue uno de los lideres del futuro levantamiento armado del gueto de Varsovia. Tras la guerra Marek Edelman llegó a ser cardiólogo.

Con el avance de la guerra y la puesta en marcha de la Solución Final al problema judío mediante el asesinato en las cámaras de gas, el  gueto era progresivamente vaciado de judíos que fueron llevados en su mayoria al campo de exterminio de Treblinka.

Sí todos iban a morir ¿Por qué lo hicieron?
El deseo de aprender (alumnos).
El deseo de enseñar (médicos y profesores).
El intento de llevar una vida “normal” a pesar de las condiciones de vida del gueto (todos).

Eran una forma de resistir.
Dijo Karolina Borman, "Podíamos elegir entre desesperarnos totalmente, desmoralizarnos, suicidarnos (algunos lo hicieron), darnos al alcohol, al vodka, o a otras cosas, pero en vez de eso comenzamos a estudiar”.

Karolina Borman, completó sus estudios en Polonia después de la guerra, y
posteriormente emigró y practicó la medicina en Estados Unidos hasta su
muerte en 19877.

Crisis, desánimo.....los alumnos y profesores de la facultad de medicina clandestina del gueto nos dan el mejor ejemplo de lucha y de resistencia. Ellos sí estaban en una situación de crisis e hicieron lo que realmente tenían y sabían hacer. Que no se nos olvide nuestra verdadera misión.



domingo, 2 de diciembre de 2012

DILEMAS MEDICOS EN LOS GUETOS. EL DILEMA DE LA INSULINA DEL GUETO DE VILNA (VILNIUS) LITUANIA.

Los médicos judíos en los guetos tuvieron que tomar decisiones muy complicadas. Recordemos que en los ghettos las condiciones de vida eran muy duras. El frío, el hambre, el hacinamiento, la incomunicación, la desesperanza y el tifus eran los acompañantes de los judíos. No se puede entender la vida en los guetos sin entender las enfermedades que sufrieron los judíos y el papel abnegado de médicos y enfermeras judíos.
Todo eran situaciones que conducían a la muerte. La falta de higiene, y el gran hacinamiento producían brotes de enfermedades como el tifus y la tuberculosis, aunque el peor enemigo era el hambre.
No existe por parte de los historiadores un acuerdo sobre cuáles fueron las causas del establecimiento de los guetos. La invasión de Polonia por parte del Ejército Alemán provocó un gran desplazamiento de población. Había zonas de Polonia con mucha población judía. Tanto los polacos judíos como los católicos fueron desplazados de sus lugares de residencia y llevados a ciertas zonas del centro de Europa. Las tierra que eran obligados a abandonar eran ocupadas por ciudadanos alemanes o por polacos de origen alemán, o de las zonas limítrofes a Alemania, polacos que en función de los movimientos de las fronteras habían sido alemanes o polacos.
Por otro lado se plantea también por parte de los historiadores la dificultad que tenía el ejército alemán para controlar a los miles de judíos. No querían los alemanes dejar a enemigos sueltos en su retaguardia, ya que podrían ejercer algún tipo de resistencia. E incluso se cree que les pudieron aislar en los guetos ya que los nazis pensaban que los judíos eran portadores del tifus “por naturaleza” y que una medida de salud pública era su aislamiento. Otros autores creen que el confinamiento en los guetos era un paso previo a su traslado a Africa, ya que existió el denominado “Plan Madagascar” que consistía en la deportación de todos los judíos a Madagascar. El curso de la guerra y la imposibilidad de controlar a la Armada británica pudo impedir este plan.
Los judíos son llevados a una zona central de Polonia, el denominado “Gobierno General” dirigido con mano más que de hierro por Hans Frank, uno de los líderes nazis que fue juzgado en los Juicios de Núremberg.
Los médicos en los guetos intentaban hacer su trabajo de la mejor manera posible y con todo tipo de limitaciones. Las medicinas eran escasas y tuvieron que tomar decisiones muy delicadas.

Poster en el que mediante juegos se explicaban medidas preventivas para evitar la diseminación de enfermedades en el gueto de Vilna (1941-1942). Museo del Holocausto de Vilna.
Analicemos el dilema del Dr. Avraham Wainrev, médico del gueto de Vilnius (Vilna) en Lituania.
En aquel momento se pensaba que las pastillas de Calcio podrian ser un tratamiento coadyuvante en el tratamiento de la tuberculosis. Dado que no había pastillas de Calcio para todos los pacientes, se celebra un consejo de médicos, rabinos, abogados y autoridades del Judenrat (Consejo Judío). Tras diferentes deliberaciones nadie le dice al Dr. Wainrev que hacer. Unos se escudan en las leyes mosaicas, otros en que no hay leyes, otros en que hay que dejar obrar a la naturaleza y que el médico no es quién para decidir. Ante este dilema el Dr. Wainrev administra la medicación a todos los pacientes hasta que esta se acaba y poco a poco van falleciendo todos los enfermos.
Avraham Weinreb

Al poco tiempo se plantea un problema similar, pero con la insulina. Esta vez el Dr. Wainrev creía que no se debía hacer un reparto igualitario. A diferencia de las pastillas de Calcio, la insulina es imprescindible para los diabéticos y el Dr. Wainrev, no tenía insulina para todos los pacientes. Nuevamente somete su duda a la misma comisión y obtiene las mismas respuestas: No hay precedentes…No dar medicación a los pacientes es hacer medicina nazi…“¿De que han pecado tus pacientes para que tu los juzgues a la vida o la muerte?” “¿Quien te dio a ti la autorización?”

Finalmente, solo, el Dr. Wainrev tomo la decisión que que ya tenía pensada atendiendose sólo a criterios médicos, unicamente facilitó la medicación a aquellos pacientes que tenían mejores posibilidades de sobrevivir. Dice “Cuando se acabaron las dosis de de Insulina y no quedó más para administrar, comenzaron a morir los pacientes, uno tras otro, y sin poder ayudarles, solo se oía el grito de la desesperación. Entonces pensé que la decisión ética que asumí, no fue la correcta. No se que otra opción quedaba en mis manos. La postura Ética religiosa de que el hombre no puede y no debe intervenir acerca de quien vivirá y quien no, es totalmente verdadera y asumible en un mundo donde hay ética y justicia. Pero en la realidad terrible del Guetto, esa visión es como una imagen del mas allá, que ya no existe y que no volverá”.
El Dr. Wainrev tomó una decisión ética complicada. Pero probablemente no podía tomar otra. En un mundo con reglas y con respeto a todos puede ser fácil juzgarle, pero la vida y la muerte en guetos y campos no estaban sujetas a las leyes de la normalidad.
Hospital del Ghetto de Vilna en la actualidad 
Entrada al Hospital del Ghetto de Vilna
Analicemos este hecho a la luz de la situación económica en que vivimos. ¿Quiénes somos los médicos para limitar cuidados a los enfermos? ¿Qué se está buscando con las medidas privatizadoras? ¿Qué se quiere decir con la búsqueda de la eficiencia? ¿Nos obligan a los médicos a erigirnos en dueños de la vida y de la muerte? ¿Se buscará con las privatizaciones atender a pacientes rentables con problemas leves y poco complejos? ¿Quién atenderá a los más enfermos? ¿Hay que racionalizar tratamientos médicos o quirúrgicos? ¿Quiénes somos los médicos para decidirlo? Y sobre todo ¿quiénes son ellos para mandarlo? Y por último ¿hay que obedecer siempre?

Calle dónde estába ubicado el Hospital del Gueto de Vilna.
Imagenes de Vilna, la llamada Jerusalén de Lituania, una vida judía que desapareció. El fondo musical es la Canción de los Partisanos.