"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.




Mostrando entradas con la etiqueta Medicina y Nazismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Medicina y Nazismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de marzo de 2016

Cuando la Medicina no cura

Siempre publicar un libro es una buena noticia, pero en este caso la noticia es todavía más feliz, porque probablemente el libro "Cuando la Medicina no cura" sea hasta ahora la aportación más importante en español al conocimiento y difusió de la participación de médicos y enfermeras en acciones no éticas: experimentos médicos, torturas, colaboración con el estado, colaboración con regímenes dictatoriales.

El libro no sólo aborda aspectos conocidos por los lectores de este blog como la participación de los médicos en los crímenes del nazismo y en el Holocausto, sino otros temas como la actuación de los médicos colaborando con algunas dictaduras latinoamericanas y en los genocidios de Camboya y Ruanda.

El libro está escrito con todo rigor y los autores tienen una especial cualificación y formación sobre estos temas. Enhorabuena a editores y autores.

Presentación del libro

 CUANDO LA MEDICINA NO CURA La participación del personal sanitario en torturas, genocidios y experimentos al margen de los códigos éticos .Autor/es: Esther Cuerda Galindo y Francisco López-Muñoz (Editores) Formato: 17 x 24 cm. Edición: 1ª Edición ISBN: 978-84-16383-10-8 Encuadernación: Rústica Nº Páginas: 430 Precio: 25,00 €

Descripción Los médicos y otros profesionales sanitarios tratan con la vida, la muerte y la enfermedad. El médico judío Maimónides rogaba, en el siglo XII, porque “siempre me inspire el amor a la ciencia y a sus criaturas”. Sin embargo, este deseo ha sido cercenado en multitud de ocasiones a lo largo de la Historia. Las mayores aberraciones cometidas por profesionales vinculados a la salud tuvieron lugar en el pasado siglo XX, en los años previos a la II Guerra Mundial y durante la misma. Baste como ejemplo los experimentos médicos o la implicación de los sanitarios en los programas de “muerte caritativa”, en los que se asesinaron a más de 250.000 enfermos discapacitados, durante el régimen nazi, o los campos de experimentación médica que el Ejército Imperial japonés instaló en Manchuria, donde incluso se llegaron a practicar vivisecciones. En fechas más recientes, se han cometido abusos y torturas por parte de médicos en las dictaduras sudamericanas, o en los genocidios de Camboya y Ruanda. Sirva esta obra para aprender del pasado, para obtener conclusiones de las graves transgresiones éticas cometidas por algunos médicos y enseñar a las generaciones presentes y futuras el verdadero significado de la Medicina… Y sirva también para honrar la memoria de las víctimas.
Contenido 
Parte I. Capítulos generales. Investigación biomédica y presos: Apuntes históricos, normativa y fundamentación ética. Psicología y tortura. El papel de la Ciencia y la actitud del científico
Parte II. Capítulos específicos. La sífilis como ejemplo histórico de experimentación en humanos al margen de los códigos éticos. Los centros de experimentación japoneses: 1933-1945. Eutanasia y sociedad alemana. De la experimentación y la eugenesia a las leyes nazis. La Operación T4: El asesinato de los enfermos en la Alemania nazi. El papel de los médicos en la tortura: La psicofarmacología como herramienta de abuso de poder. Experimentos médicos en campos de concentración alemanes. El papel de los médicos y su trato a las víctimas. La Facultad de Medicina del Ghetto de Varsovia. Esperanza contra esperanza. La aportación del régimen nacionalsocialista alemán a la guerra química: La introducción de los agentes neurotóxicos. Los médicos chilenos durante la dictadura de Pinochet. Asesinato político, tortura y campos de concentración en la dictadura argentina: Participación del personal sanitario. Tortura y participación médica en la represión durante la última dictadura militar en Chile y Argentina: Una comparación preliminar. El genocidio camboyano. Los médicos en el genocidio de Ruanda. La venta ilegal de sangre en China y la epidemia de SIDA

viernes, 14 de diciembre de 2012

Juicio de Auschwitz. Frankfurt.Las inyecciones de fenol.

Tras la II Guerra Mundial se celebraron muchos juicios contra los implicados en las atrocidades comettidas durante el regimen nazi.
Además hubo juicios contra médicos y enfermeras. El más conocido fue el Juicio de los médicos de Nuremberg, que fue el que se realizó a continuación del celebrado contra los principales jerarcas nazis: Goering, Hess, Kaltenbrunner, y Streicher entre otros.
Un juicio bastante peculiar fue el llevado a cabo entre el 20 de diciembre de 1963 y el 10 de agosto de 1965. Se celebró en Frankfurt, y es conocido como “segundo juicio de Auschwitz”. Allí se juzgó a 22 oficiales de segunda fila de los campos de concentración y exterminio, entre ellos a un farmaceútico, algunos médicos, un dentista y un ayudante médico. Este juicio se llevó a cabo ya con jurisdicción alemana y gracias a la constancia de Fritz Bauer, sobreviviente del Holocausto y Fiscal General en el Estado de Hesse (Fundación Fritz Bauer).

El juicio tuvo una gran proyección mediática y enfrentó a la sociedad alemana con su pasado más reciente y atroz. Se miraron cara a cara perpetradores, y victimas sobrevivientes de los campos. Se escucharon por primera vez testimonios escalofriantes.

A Victor Capesius, farmacéutico, ya le fue dedicada una entrada en este blog.

Otro de los acusados fue un ordenanza médico, Josef Klehr, el cual tenía encomendada la función de administrar inyecciones de fenol intracardiacas con el fin de producir una muerte instantanea a los presos en Auschwitz I. Klehr habla con toda frialdad acerca de su actuación.

Administración de fenol en Auschwitz

Jeringa utilizada para administrar Fenol (Museo de Auschwitz)
Josef Klehr no tenía ningún tipo de cualificación sanitaria. Fue Director del Departamento de Desinfección en Auschwitz. En los procesos de  Frankfurt en 1965 fue sentenciado a cadena perpetua. La corte asumió que el asesinó a miles de victimas, pero sólo pudo probar su culpabilidad en 475 asesinatos.En 1988  fue absuelto y murió ese mismo año.

Josef Klehr.

Testimonio de Josef Klehr, celador-ayudante de los médicos.
            
"El médico del campo era un SS.  Yo tenía que ayudarle en las visitas. El estaba familiarizado con el proceso y tomaba las decisiones rápidamente. El médico decidía si había que admitir a un enfermo en el hospital o había que enviarle para tratamiento especial.

Y ¿Qué era un tratamiento especial?
            Era una inyección, un jeringazo, un tratamiento especial.

¿cómo se hacía?

            Los prisioneros del Bloque 28 eran llevados al bloque 20, donde había una sala de enfermedades infecciosas. Alli esperaban en una sala separada y eran llevados de uno en uno a una habitación concreta. Eran tratados allí. No necesitaban más de 2 cc y caían. Entonces dos prisioneros los llevaban a otra habitación. Cuando todo había acabado eran llevados al crematorio.

            Las inyecciones se hacían en el corazón, en el músculo cardíaco porque las venas estaban colapsadas. Era muy difícil encontrar las venas y había que hacer muchos intentos.

¿Cuántos “tratamientos” aplicaba?
            Yo lo hacía 2 veces a la semana. Habia a veces 15 o 20.
 ¿Cuántos en total?
             Digamos que un total de 40 a la semana, 30, 40.
¿Durante cuantas semanas lo hizo?
            Fui obligado a hacerlo durante 3 meses…."

Irena Strzelecka. Medical Crimes. The Hospitals in Auschwitz. Voices of Memory 3. Auschwitz-Birkenau state Museum in Oswiecim. Oswiecim 2008.

Bloque 20 Auschwitz, lugar donde se administraban las inyecciones de fenol

Placa en Bloque 20 de Auschwitz

Un testigo de los Juicios de Auschwitz fue el escritor y dramaturgo Peter Weiss. El escribió una obra de teatro,  que tituló La Indagación, Oratorio de Auschwitz. Se trata de una obra dura de ver y de representar. Próximamente el grupo de Teatro Efimero Teatro Efimero Teatro representará nuevamente dicha obra en un montaje duro pero necesario (Sala del Arte, antiguo Teatro Chejov, San Cosme y San Damián 3, del 16 al 17 de Enero). Se celebrará también un debate en la sede de Centro Sefarad-Israel (Mayor 69, Madrid)


Video sobre los Juicios de Auschwitz celebrados en Frankfurt


viernes, 23 de noviembre de 2012

El Centro de Eutanasia Nazi en Bernburg (Alemania)


En diferentes ocasiones he hablado en este blog acerca de la Operación T4 u Operación Eutanasia. Así se denominó en la jerga nazi al asesinato sistemático de enfermos y discapacitados que no solo suponían una contaminación de la raza sino un gasto que el Estado nazi no se quería permitir.

Visitar un campo de exterminio  (caso de Auschwitz-Birkenau)es una experiencia dura y dolorosa pero necesaria. Aunque no podemos ponernos en el lugar de las víctimas hay que intentar al menos conocer y comprender lo que sucedió allí. 

En general los campos de concentración y de exterminio son lugares en cierto modo que actúan como un museo y que reciben un gran número de visitantes.

Por el contrario los hospitales dónde se mataba a los enfermos son lugares pequeños, lejos de todo, de los circuitos turísticos y que reciben muy pocos visitantes. Todos los centros de eutanasia nazi reproducen la misma estructura: aparcamiento oculto dónde llegaban los autobuses grises, zona de selección, cámara de gas y crematorio. La misma estructura que reproducen los campos de exterminio nazi en Polonia, con la diferencia de que en los centros de eutanasia se utilizó monóxido de Carbono y en los campos mayoritariamente Zyklon B. Los mismos médicos y personal auxiliar que colaboró en la Aktion T4 fueron los que llevaron a cabo el exterminio de los judíos en los campos de la muerte.
Pero la experiencia de visitar uno de estos lugares para un médico es algo difícilmente explicable con palabras. En otro post hable del Castillo de Hartheim, único centro de exterminio de enfermos en Austria (que desde 1938 estaba incorporada al Reich Alemán). 

Centro de Eutanasia Nazi en Bernburg (Alemania)

Si el impacto visual y anímico es grande, la visita al Centro de Eutanasia de Bernburg es todavía más impactante. Hartheim está ligeramente reconstruido, tiene paneles explicativos y un concepto museístico. Bernburg por el contrario está exactamente igual que cuando era uno de los centros de exterminio de enfermos.
Imaginemos una habitación con un suelo brillante, y paredes con baldosines, que permitían una limpieza rápida, un ventanuco para poder ver cuándo las personas caían asfixiadas y un espejo circular para poder atisbar las zonas ocultas. 

Cámara de gas del Centro de Eutanasia de Bernburg (Alemania)
En una habitación adyacente se pueden ver las bombonas de monóxido de carbono y las tuberías que llevaban a las falsas duchas el gas.


 En otra habitación hay una mesa de autopsias dónde los médicos extraían los orgános (sobre todo cerebros) para la investigación de enfermedades neurológicas. Decía Hallervorden, al cual recordamos como el epónimo de enfermedad de Hallervorden-Spatz: “Había un material maravilloso entre aquellos cerebros, preciosos defectos mentales, malformaciones y enfermedades infantiles en fase inicial. De dónde procedían y cómo habían llegado a mí no era de mi incumbencia”.

El Memorial y Museo se complementa con una reconstrucción de los crematorios. 
Todos los años familiares de las víctimas se reúnen y hacen ceremonias conmemorativas.

Hoy en día Bernburg continúa con su función asistencial. Es un hospital psiquiátrico ubicado en una zona del pueblo alejada. El pabellón que fue el centro de exterminio se ha convertido en un memorial, perfectamente conservado que nos enseña hasta dónde puede llegar la brutalidad de los médicos que juran lealtad a un estado en vez de jurársela a los enfermos. Que cada uno saque sus consecuencias y piense a quién le debemos lealtad.

En Bernburg dentro de la Operación T4, o Eutanasia nazi fueron asesinadas 8601 personas no por lo que tenían, sino por lo que eran: enfermos y discapacitados.

La matanza de los enfermos y discapacitados alemanes fue el preludio del Holocausto. 

A continuación se puede ver en tres partes un video titulado Rauch Uber Bernburg (Humo sobre Bernburg)