"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



miércoles, 25 de diciembre de 2019

Auschwitz última parada.

Recientemente se ha publicado el libro "Auschwitz, última parada", escrito por el médico holandés Eddy de Wind.

Aparentemente parecería otro libro más sobre Auschwitz, pero no es así, se trata de un libro muy especial. El original del mismo fue expuesto en la exposición Auschwitz no demasiado lejos, no hace demasiado tiempo, que tuvo lugar en Madrid.



Una de las particularidades del libro es que fue escrito en tiempo real y dentro del propio campo nazi de Auschwitz. Su autor, Eddy de Wind, quería dejar testimonio de todo lo que estaba viendo y no quería olvidar ningún detalles. Aunque el protagonista del libro es él, intenta utilizar un alter ego, llamado Hans, probablemente en un intento de distanciarse de él mismo y de todo el dolor y sufrimiento que veía a diario.

El relato comienza a su llegada a Auschwitz desde el campo holandés de Westerbork, allí había conocido a Friedel, con la que se había casado. En Auschwitz, selección, sufrimiento, hambre, enfermedades y muerte por doquier.

Eddy de Wind es destinado a los diferentes barracones que se habían habilitado como enfermerías: los llamados pomposamente Krankenbau o Revier. El cuidado que se prestaba allí a los prisioneros distaba mucho de lo que podemos entender como asistencia sanitaria. A veces no eran ni los propios médicos quienes atendian a enfermos y heridos. En ocasiones los nazis sí permitían que hubiera profesionales sanitarios en estos lugares aunque no se les proveía nada más que de algunas aspirinas y vendas de papel.

Los Krankenbau o Revier, no dejaban de ser una antesala a a muerte. Allí eran llevados los heridos o enfermos y posteriormente el que no era capaz de sanar en pocos días era llevado a las cámaras de gas o recibía una inyección letal.

Cercano a una de las enfermerías dónde estaba Eddy de Wind, los nazis habian habilitado un barracón para llevar a cabo experimentos médicos, el infame Bloque 10. Allí los doctores Clauberg y Schuman hacian experimentos buscando el mejor método para poder esterilizar a grandes poblaciones de futuros esclavos de una forma eficiente.

En el libro se cuenta con detalle los dos tipos de técnicas de esterilización: mediante la inyección intrauterina de sustancias cáusticas y mediante la irradiación de genitales masculinos y femeninos. Posteriormente se llevaban a cabo análisis de los ovarios y testiculos con el fin de verificar la eficacia de ambas técnicas. Muchas de las victimas eran de origen judeo español. No queda claro en el testimonio del Dr de Wind, sí su esposa Friedel fue víctima de los experimentos, lo cierto es que nunca concibió un hijo.

Eddy de Wind, inició posteriormente una brillante carrera profesional como psiquiatra estudiando las secuelas de los campos nazis y describiendo en asi llamado KZ sindrome, o síndrome del campo de concentración. La pregunta era constante: ¿por que me salvé yo?. Eddy y Friedel se separan al cabo de los años y Eddy contrae un nuevo matrimonio.

Se cuenta de forma muy detallada en el libro la huida del campo de los SS, el abandono de los miles de sobrevivientes y el desorden y descontrol que se produjo en aquellos momentos.

Un aspecto muy interesante del libro es la presencia de un grupo de españoles entre los "prominentes" del campo de Auschwitz. Estos prominentes ocupaban cargos de una cierta responsabilidad y vivían un poco mejor que otros prisioneros. Es constante la presencia de un español llamado Alfonso Colet. En plena huida del campo los españoles junto  con un grupo de prisioneros de los cuales alguno habia participado en la Guerra de España encuadrados en las Brigadas Internacionales habilitan una casa abandonada como refugio y la bautizan con el emblemático nombre de "NO PASARAN".

La presencia de españoles en Auschwitz no es un hecho muy conocido por la sociedad española, fuera del campo de los estudiosos. Probablemente esta presencia sea mucho mayor de la conocida hasta ahora y requeriría por parte de todas las autoridades y organizaciones de memoria la atención que se merece. ¿Por que no un pabellón o un memorial o una simple placa dedicada a los españoles deportados al infame campo de Auschwitz?.

Nuestra identidad y nuestra memoria democrática europea lo hace necesario.

Próximamente se celebrará el Aniversario de la Liberación de Auschwitz y al parecer el acto contará entre otros dignatarios, con la presencia del Rey de España. Sería una buena ocasión para que España se reencontrara con su propia historia en el campo nazi de Auschwitz y se realizara algún tipo de homenaje a los españoles.