"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



lunes, 30 de enero de 2012

La Resistencia de los judíos.

Dentro de los actos organizados con motivo del Día del Holocausto y de la Prevención de los crímenes contra la Humanidad tuvo lugar el pasado 25 de enero un seminario organizado por Sefarad Israel (institución dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España) que contó con el testimonio de Havka Raban. Ella fue una luchadora y resistente en el gueto de Varsovia e hizo de correo entre diferentes comunidades judías. Tras ser detenida fue deportada al campo de Auschwitz y posteriormente llevada al campo de Buchenwald.
Perdió a toda su familia en el Holocausto.
Se ofrece su testimonio prestado en 2008 con traducción al castellano.

A su llegada a Israel colaboró en la fundación del primer museo y memorial sobre el Holocausto: el kibutz de los luchadores del gueto de Varsovia, Beth Lohamei Hagetatot.

Todo un ejemplo de resistencia. En 1941 los judíos del Este de Europa estaban siendo masacrados por los escuadrones de la muerte (Einstazgrüppen). Tres hermanos, los Hermanos Bielski, no se resignan a seguir el mismo camino. Se ocultan el los bosques y consiguen crear un pequeño ejército que hace frente a los Nazis y que sobre todo es una llamada a la esperanza.
No fueron como ovejas al matadero, se resistieron. La película Resistencia ofrece un relato de sus vidas y de cómo no se resignaron a morir sin luchar.
Todos nos dieron una lección y nos demostraron como NUNCA HAY QUE RENDIRSE Y SIEMPRE HAY QUE LUCHAR. En momentos de crisis y de recortes de libertades y de derechos en aras de la necesidad de “salir de una crisis” hay que seguir el ejemplo de éstos luchadores, no resignarse, luchar y seguir diciendo NO.
Son todo un ejemplo.

jueves, 26 de enero de 2012

Dia del Holocausto 2012. Y sigo viendo sus caras.

Hoy, 26 de enero, se conmemora el Día de la Memoria del Holocausto y de la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad. Tal día como hoy el ejército soviético liberó el campo de Auschwitz dónde más de un millón y medio de personas: judíos, prisioneros de guerra, deportados, y opositores al nazismo fueron asesinados. Con este motivo se están celebrando muchos actos conmemorativos y exposiciones.

Querría llamar la atención acerca de una exposición de fotos que se exponen en la sede de Casa Sefarad en Madrid (Palacio de Cañete, C/ Mayor, 69). Se trata de la exposición: Y sigo viendo sus rostros. Fotografías de judíos polacos. En ella vemos grandes fotos de una sociedad rica en tradiciones con gentes humildes y gentes acomodadas. Niños que jugaban, reían, padres y madres que tomaban el sol, coros, grupos juveniles, mendigos, rabinos.




Esas fotos nos miran y nos interrogan y nos hablan de una sociedad que desapareció. La mayoría de esas personas fueron exterminadas en el Holocausto, ya fuera en los campos de la muerte, en las fosas dónde fueron asesinados a balazos por los nazis o en los guetos dónde aquella muerte llegaba a través del frío, el hambre, las enfermedades, el aislamiento o la desesperanza.


Me impresionaron sobre todos dos fotos. En una de ellas Regina Taube posa rodeada de sus seis hijos en su pueblo (shtetl). Los niños están descalzos, visten sus ropas humildes…¿estos eran los enemigos del III Reich? Fueron todos asesinados a balazos. ¿Qué peligro podían suponer esos niños para la nación alemana? ¿Qué peligro podían suponer los mendigos que se ven en las fotos? ¿Eran éstos judíos los dueños del mundo que con su codicia acaparaban todos los bienes?


Regina Taube con sus hijos

En aldeas como en las que vivía Regina Taube no quedó nadie, todos los judíos fueron asesinados a balazos o llevados a los campos.

Otra foto me impresionó. Era un fragmento chiquitito, sólo se veía a una mujer. La foto estaba arrugada y deteriorada. Esa foto era todo lo que tenía Zahava Bromberg, la hija de la mujer de la imagen. Sólo le quedaba de su vida anterior la foto de su madre. Los nazis se lo habían quitado todo. Día tras día en Auschwitz, escapando de la muerte y de los experimentos de Mengele, escondía la foto en la boca, en el calzado de madera, y cuando podía seguro que la contemplaba: era su madre, era su foto y su recuerdo, no tenía otra cosa.

Deborah Goldstein Rosen


Todos los que nos miran desde las fotos nos dicen: tenemos nombre, tuvimos una vida, tuvimos un antes y no nos dejaron tener un después. Miranos, acuerdate, diselo a los otros y luchad porque lo que nos hicieron no se lo hagan nunca a nadie. Rebelaos.