"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



jueves, 12 de diciembre de 2013

La resistencia al nazismo en Alemania. La Rosa Blanca

La sociedad alemana en la era nazi no era monolítica. Había focos de resistencia al nazismo. No obstante, estos grupos tenían su labor muy complicada por las delaciones, la vigilancia continua y por que la Alemania nazi era un estado policiaco.

Los opositores al nazismo (sindicalistas, socialdemocrátas, socialistas y comunistas, muchos de ellos judíos) fueron llevados a los campos de Dachau y Sachsenausen en 1933, al poco tiempo de la ascensión de Hitler al poder, con ello se aseguraron acabar de una vez por todas con la oposición.

Pero siguieron existiendo grupos de oposición como la Orquesta Roja y la Rosa Blanca.

La Rosa Blanca era una organización secreta integrada por estudiantes y profesores. Entre ellos había estudiantes y profesores de Medicina. Las figuras más conocidas son las los hermanos Scholl: Hans y Sophie Scholl. Sophie era maestra y Hans era estudiante de Medicina. Ambos fueron ejecutados tras ser capturados, y juzgados en un juicio sumarísimo que fue una verdadera farsa.
Hans Scholl y Sophie Scholl

Sus escritos llaman a la rebelión, llaman a los alemanes a levantarse contra el nazismo.

Hoy, películas y documentales recuerdan a los opositores al nazismo.  Berlín cuenta con un museo específico dedicado a la resistencia alemana. En el museo ubicado en un antiguo ministerio se conserva y se visita el despacho de Von Stauffenberg, el oficial alemán que llevó a cabo el atentado contra Hitler y que se reconstruye en la película Operación Valkyria.



Un sencillo monumento en la Universidad de Munich recuerda las octavillas que distribuyeron los miembros de la Rosa Blanca.


Monumento en la Universidad de Munich

En la famosa película La Ola hay un guiño a los estudiantes de la Rosa Blanca. En un momento de la película los alumnos van dejando octavillas en el suelo y posteriormente las lanzan al aire, al igual que hicieron los miembros de la Rosa Blanca en la Universidad de Munich. El monumento, con forma de octavillas, recuerda esta acción de resistencia.

Este es el texto de una de sus octavillas.

Nada es más indigno para un pueblo civilizado que dejarse gobernar, sin oponer resistencia, por una camarilla irresponsable que se deja llevar por sus bajos instintos. ¿No es cierto que, hoy en día, todo alemán honrado se avergüenza de su gobierno? ¿Quién alcanza a vislumbrar el alcance de la ignominia que sobrevendrá sobre nosotros y sobre nuestros hijos, cuando haya caído la venda de nuestros ojos y salgan a la luz del día los horrendos crímenes, que superan toda medida? Si el pueblo alemán esta ya tan corrompido y descompuesto en su interior que, sin mover una mano, y por una temeraria confianza en las equivocas leyes de la historia, abandona lo mas alto que posee el hombre, lo que le alza por encima de las demás criaturas: su voluntad libre de injerir en la rueda de la historia y someterla a su decisión racional, si los alemanes ”exentos de toda individualidadad” se han convertido en una masa sin espíritu y cobarde, entonces se merecen el hundimiento.
Goethe denomina a los alemanes un pueblo trágico, similar al judío y al griego; pero hoy parece que se ha convertido en un rebaño de secuaces, superficial y sin voluntad, a quienes les han quitado hasta los tuétanos; faltos de núcleo, están dispuestos a dejarse arrastrar al hundimiento. Parece... pero no es así; antes bien, corno fruto de una violación lenta, mentirosa y sistemática, cada persona individual ha sido recluida en una cárcel inmaterial; sólo cuando se ha visto encadenada, ha sido consciente de la perdición. Pocos han reconocido la amenaza de corrupción, y el premio por sus advertencias heroicas ha sido la muerte. Sobre el destino de esas personas habrá que hablar aún.
Si cada uno espera hasta que sea otro quien comience, los mensajeros de la vengadora Némesis no podrán detenerse y se acercarán cada vez más; entonces se echará hasta la última víctima sin sentido en las fauces de un demonio insaciable. Por esto, cada uno ha de ser consciente de su responsabilidad como miembro de la cultura cristiana y occidental y como tal ha de luchar, cada uno, tanto como pueda contra ese azote de la Humanidad que es el fascismo y todo sistema de Estado absoluto similar. Oponed resistencia pasiva  allí donde estéis; evitad que continúe la maquinaria atea de la guerra, antes de que sea demasiado tarde, antes de que hasta la última ciudad haya quedado reducida a ruinas como Colonia y antes de que la última juventud del pueblo se haya desangrado en algún lugar por la soberbia de un infrahombre. ¡No olvidéis que cada pueblo se merece el gobierno que soporta!



Nos llaman a la resistencia.


1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo con que nos llaman a la resistencia. En realidad, una proclama así nunca deja de ser obsoleta, sólo a veces se va haciendo un llamamiento urgente.

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