"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



miércoles, 19 de enero de 2011

Irena Sendler. Hacer el BIEN

Ante una catástrofe como el Holocausto-Shoah-Porrajmos, las personas pueden adoptar diferentes papeles. Hay víctimas, perpetradores y testigos. Los testigos que presencian lo que sucede pueden pasar a ser perpetradores, víctimas si asumen un cierto grado de implicación o pueden mantenerse como testigos mudos, sordos o ciegos.
Siempre hay personas afortunadamente que mantienen la humanidad y luchan por los demás.
Irena Sendler (1910-2008) era hija de un médico. Estudió Derecho, Filología y Pedagogía, dedicándose sobre todo a la ayuda social dentro del Comité Ciudadano de Bienestar del Ayuntamiento de Varsovia. Este trabajo le permitió entrar y salir libremente del guetto de Varsovia y comprobar las condiciones de vida de los judíos. Formó parte del Partido Socialista de Polonia en la clandestinidad y sufrió torturas que le dejaron graves secuelas.
Al comprobar cómo vivían los judíos en el guetto Irena Sendler colaboró en la ayuda que se les prestaba desde fuera del mismo. Comprobó como por parte de diferentes instituciones judías se intentaba que la vida prosiguiera dentro de las peores condiciones de vida. Había organizaciones infantiles y juveniles, escuelas de enfermería e incluso una facultad de medicina clandestina. Colaboró en la organización Zegota que procuraba suministrar comida, ropa y cuidados a los judíos. Su nombre en la clandestinidad era Jolanta.

Es llamada "La madre de los niños del Holocausto" por haber salvado a 2500 niños de la muerte. Con grandes dosis de imaginación trasladó a niños desde el guetto de Varsovia a lugares protegidos. Los sacaban del guetto en cajas, sacos, a través de edificios, o agujeros. Una vez fuera se les daba un nuevo nombre y un lugar en el que esconderse: conventos, colegios, orfanatos o familias católicas. Irena Sendler mantenía un sistema de registro con el fin de conocer cual era el verdadero nombre del niño a fin de que una vez terminada la guerra, las familias pudieran reencontrarse. Las listas con los nombres de los niños se guardaban en unos botes escondidos bajo tierra.
En 1943 los nazis la detienen, pero a pesar de las torturas no desveló nada sobre los niños.
Terminada la guerra trabajó en diferentes instituciones sociales sufriendo incluso el menosprecio por parte de las autoridades comunistas, ya que ella pensaba que siempre se debía obrar en conciencia sin tener en cuenta las órdenes de otras personas o gobiernos. 
 En 1965 fue nombrada "Justa entre las naciones", título otorgado por el Estado de Israel a aquellas personas no judías que han salvado la vida de judíos durante el Holocausto. Hasta 1988 no pudo acudir a Jerusalén para plantar un árbol como todos los reconocidos como Justos entre las Naciones. No se le permitía salir de Polonia y no le facilitaba el pasaporte.

Fue candidata al Premio Nobel de la Paz en 2005, pero ese año el galardonado fue Al Gore.
 
"No se plantan semillas de comida. se plantan semillas de bondades. Traten de hacer un círculo de bondades, éstas le rodearán y las harán crecer más y más"

"Hay que estar siempre al lado del que se está ahogando sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad. Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad que salga del corazón"

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