"60.000 Marcos es lo que nos cuesta este discapacitado a lo largo de su vida. Este dinero es tambien vuestro”.



Este blog quiere ser un medio de información y sensibilización para todos los profesionales de la salud y cualquier persona interesada en los desmanes realizados por médicos y otros profesionales durante la era nazi.



viernes, 23 de noviembre de 2012

El Centro de Eutanasia Nazi en Bernburg (Alemania)


En diferentes ocasiones he hablado en este blog acerca de la Operación T4 u Operación Eutanasia. Así se denominó en la jerga nazi al asesinato sistemático de enfermos y discapacitados que no solo suponían una contaminación de la raza sino un gasto que el Estado nazi no se quería permitir.

Visitar un campo de exterminio  (caso de Auschwitz-Birkenau)es una experiencia dura y dolorosa pero necesaria. Aunque no podemos ponernos en el lugar de las víctimas hay que intentar al menos conocer y comprender lo que sucedió allí. 

En general los campos de concentración y de exterminio son lugares en cierto modo que actúan como un museo y que reciben un gran número de visitantes.

Por el contrario los hospitales dónde se mataba a los enfermos son lugares pequeños, lejos de todo, de los circuitos turísticos y que reciben muy pocos visitantes. Todos los centros de eutanasia nazi reproducen la misma estructura: aparcamiento oculto dónde llegaban los autobuses grises, zona de selección, cámara de gas y crematorio. La misma estructura que reproducen los campos de exterminio nazi en Polonia, con la diferencia de que en los centros de eutanasia se utilizó monóxido de Carbono y en los campos mayoritariamente Zyklon B. Los mismos médicos y personal auxiliar que colaboró en la Aktion T4 fueron los que llevaron a cabo el exterminio de los judíos en los campos de la muerte.
Pero la experiencia de visitar uno de estos lugares para un médico es algo difícilmente explicable con palabras. En otro post hable del Castillo de Hartheim, único centro de exterminio de enfermos en Austria (que desde 1938 estaba incorporada al Reich Alemán). 

Centro de Eutanasia Nazi en Bernburg (Alemania)

Si el impacto visual y anímico es grande, la visita al Centro de Eutanasia de Bernburg es todavía más impactante. Hartheim está ligeramente reconstruido, tiene paneles explicativos y un concepto museístico. Bernburg por el contrario está exactamente igual que cuando era uno de los centros de exterminio de enfermos.
Imaginemos una habitación con un suelo brillante, y paredes con baldosines, que permitían una limpieza rápida, un ventanuco para poder ver cuándo las personas caían asfixiadas y un espejo circular para poder atisbar las zonas ocultas. 

Cámara de gas del Centro de Eutanasia de Bernburg (Alemania)
En una habitación adyacente se pueden ver las bombonas de monóxido de carbono y las tuberías que llevaban a las falsas duchas el gas.


 En otra habitación hay una mesa de autopsias dónde los médicos extraían los orgános (sobre todo cerebros) para la investigación de enfermedades neurológicas. Decía Hallervorden, al cual recordamos como el epónimo de enfermedad de Hallervorden-Spatz: “Había un material maravilloso entre aquellos cerebros, preciosos defectos mentales, malformaciones y enfermedades infantiles en fase inicial. De dónde procedían y cómo habían llegado a mí no era de mi incumbencia”.

El Memorial y Museo se complementa con una reconstrucción de los crematorios. 
Todos los años familiares de las víctimas se reúnen y hacen ceremonias conmemorativas.

Hoy en día Bernburg continúa con su función asistencial. Es un hospital psiquiátrico ubicado en una zona del pueblo alejada. El pabellón que fue el centro de exterminio se ha convertido en un memorial, perfectamente conservado que nos enseña hasta dónde puede llegar la brutalidad de los médicos que juran lealtad a un estado en vez de jurársela a los enfermos. Que cada uno saque sus consecuencias y piense a quién le debemos lealtad.

En Bernburg dentro de la Operación T4, o Eutanasia nazi fueron asesinadas 8601 personas no por lo que tenían, sino por lo que eran: enfermos y discapacitados.

La matanza de los enfermos y discapacitados alemanes fue el preludio del Holocausto. 

A continuación se puede ver en tres partes un video titulado Rauch Uber Bernburg (Humo sobre Bernburg)





1 comentario:

  1. Gracias por tu trabajo. En español es poco habitual leer a un médico hablando de estos temas y desde tu posición.

    Aunque hay una barrera más allá de la cual el holocausto (Shoah, pero no sólo) es incontable e indecible, podemos llegar hasta ahí y transmitirlo.

    Gracias por tus textos. Me gustaría pedirte que te prodigaras más :)

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